BURGOS, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Burgos contempla una inversión de entre siete y ocho millones de euros para construir un nuevo tanque de tormentas en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Villalonquéjar, un proyecto con el que la ciudad busca adaptar sus infraestructuras hídricas ante el incremento de episodios de lluvias torrenciales en los últimos años.
Así lo ha avanzado el alcalde en funciones, Juan Manuel Manso, durante una visita a las instalaciones junto a la directora técnica de Aguas de Burgos, Miriam Fernández.
En el encuentro, Manso ha explicado que las obras previas y de adecuación técnica ya han entrado en servicio tras la fuerte tormenta que descargó sobre la capital el pasado sábado.
El futuro depósito, cuyo plazo de tramitación y ejecución se estima entre los 24 y los 30 meses, permitirá duplicar la capacidad actual de almacenamiento de la planta al pasar de los 10.000 metros cúbicos actuales --reutilizados de forma temporal de antiguos decantadores-- a un total de 20.000.
Respecto al inicio del tanque principal, Manso ha adelantado que la licitación podría abrirse en un plazo de tres a seis meses, en función de los permisos que deba otorgar la Confederación Hidrográfica del Duero.
Tras la licitación, los trabajos en la planta se alargarán durante unos 18 o 20 meses. La financiación del depósito se acometerá íntegramente con recursos propios de la sociedad municipal.
Según ha detallado Manso, el objetivo fundamental de esta infraestructura es retener el agua pluvial en los primeros minutos de precipitación intensa, cuando el arrastre de grasas, aceites y residuos urbanos hace que el vertido resulte especialmente contaminante.
Al almacenar este caudal inicial, la depuradora puede laminar la avenida de agua y tratar el volumen retenido de forma progresiva sin colapsar la red ni verter contaminantes directamente a la cuenca del Ubierna y el Arlanzón.
Por su parte, la directora técnica de Aguas de Burgos ha señalado que la realidad climática reciente está superando las previsiones estadísticas tradicionales.
La presencia de redes unitarias en buena parte de la ciudad --donde se mezclan aguas pluviales y residuales-- exige reforzar el sistema de filtrado para proteger los cauces fluviales.
En esta primera etapa de los trabajos se han instalado unos nuevos tamices de desbaste con capacidad para procesar hasta 30.000 metros cúbicos por hora.
Esta actuación previa ha dispuesto de una inversión de 881.499,5 euros. Además, el proyecto incluye un sistema de digitalización y telecontrol de aliviaderos y rejillas financiado con más de 443.000 euros procedentes de fondos europeos, integrados en el PERTE de digitalización del ciclo del agua.