La cara más "radical" de Miró se revela en una muestra de su obra escultórica en el MNE

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Parte de las obras de ka exposición 'Miró, culto a la musa blanca' - EUROPA PRESS
Europa Press Castilla y León
Actualizado: jueves, 26 septiembre 2019 15:29

   VALLADOLID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

   La cara "más radical, desafiante y secreta" de Joan Miró se revela en una exposición en el Museo Nacional de Escultura de más de una treintena de figuras que modeló en su "musa blanca", el yeso, cuando se adentró en la disciplina escultórica y con la que logró "recuperar la infancia del arte", un proyecto que "cohabita" en la sala con antiguas obras griegas y romanas para establecer una "reflexión" sobre los procesos artísticos y los contrastes en la historia de la escultura.

   La exposición temporal se ha presentado este jueves en un acto en el que han estado presentes la directora de la pinacoteca, María Bolaños; el subdirector general adjunto de Museos Estatales, Lucas García Guirao; el nieto del artista y administrador de la Successió Miró, Joan Punyet Miró, y la directora de Más Miró, Elena Juncosa, entre otras autoridades.

    Este proyecto es fruto de una colaboración entre Successió Miró, de donde proceden 21 esculturas, y de la Fundación Más Miró, a la que pertenecen las nueves restantes que arropan esta sala del edificio Casa del Sol del espacio museístico y establecen un diálogo con las figuras antiguas de "diosas arcaicas, faunos, centauros y venus sensuales".

    La treintena de modelos en su mayoría inéditos elaborados en su "musa blanca", el yeso, irradian una "frescura de sentimientos" y permitieron al creador "recuperar la infancia del arte" en su etapa ya madura, pues se sumergió en la disciplina a finales de la II Guerra Mundial durante un retiro en la masía familiar de Mont-roig (Tarragona), según ha subrayado María Bolaños en declaraciones recogidas por Europa Press.

   Las obras que elaboró a partir de esta práctica, que entró en su vida de una manera "radical y furiosa", se divide en la sala en cinco secciones que evocan la "bella eficacia" del yeso que el artista amasaba o la "poesía de los objetos" que se encuentra e interpreta para configurar sus obras, como guijarros, un gallo de Belén, un tomate de Mont-roig o raíces de cañas.

REMINISCENCIAS MEDITERRÁNEAS

   En estas también se alude a las reminiscencias de las viejas culturas mediterráneas que se plasma en buena parte de la escultura mironiana, con "ídolos dotados de atributos fálicos, con cuernos y extremidades apuntadas o cuerpos femeninos, con curvas plenas y tensas", una sección en la que se manifiesta al "niño monstruoso" que fue el artista y su inclinación por el "juego fantasmagórico", como ha explicado la directora del museo.

   Asimismo, se muestran sus figuras de "monstruos vivientes" que se alejan del realismo antropomórfico, pues al igual que sus colegas surrealistas, Miró se dejó seducir por el juego "trasgresor" del cuerpo femenino; mientras, en otro apartado se incluyen los yesos centenarios de obras griegas y romana, que "encajan como un guante" con cómo entendía la Historia del Arte el genio catalán.

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