SALAMANCA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
A orillas del río Camaces descansa uno de los yacimientos arqueológicos más destacados de la provincia de Salamanca, el Castro de las Merchanas, un enclave que permite remontarse casi 2.500 años atrás.
Para llegar a él, es preciso viajar hasta Lumbrales, un municipio en el Abadengo, próximo a la frontera con Portugal. Una vez allí, hay que coger la carretera que comunica con Bermellar y, una vez recorridos cuatro kilómetros, girar a la derecha por un camino señalizado.
Tras varios kilómetros sobre tierra, un aparcamiento da paso a un sendero, por el que ya hay que pasar a pie. Al inicio, una escultura de metal recuerda la cesión de sus propietarios, que vendieron los terrenos por el módico precio de un euro. Allí, el lema 'Somos lo que damos' agradece esa muestra de generosidad.
Posteriormente, al entrar ya en el itinerario a pie, sin apenas tiempo, aparecen los primeros castros, acompañados de explicaciones de lo que fueron y de su utilidad; y, después llegan los otros atractivos del yacimiento, como un mirador que ofrece una panorámica de las más de cinco hectáreas de historia.