Actualizado 28/10/2022 15:27

'La conspiración de El Cairo', poder y religión en medio del cónclave de una madrasa

Escena de 'La conspiración de El Cairo' ('Boy from Heaven'), de Tarik Saleh.
Escena de 'La conspiración de El Cairo' ('Boy from Heaven'), de Tarik Saleh. - ATMO/SEMINCI

   Tras triunfar en la 62 edición con 'El Cairo confidencial', Tarik Saleh regresa con la representante sueca al Oscar y Mejor Guión en Cannes

   VALLADOLID, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Tras lograr la Espiga de Oro, el Premio a Mejor Director y el Premio a Mejor Guión en la 62 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) con 'El Cairo confidencial' ('The Nile Hilton Incident'), el director sueco de origen egipcio Tarik Saleh ha regresado a la Seminci para presentar, en esta 67 edición, 'La conspiración de El Cairo' ('Boy from Heaven'), otro thriller sobre los hilos del poder en el país de los faraones, aunque en este caso sobre las conexiones de la política con la religión en medio del particular cónclave de una prestigiosa madrasa.

   Se trata de la película que representa a Suecia en la carrera por el Oscar --en la que también pugna otra de las cintas presentadas este viernes en la Sección Oficial de Seminci, la coproducción 'El caftán azul', en este caso candidata de Marruecos--.

   'La conspiración de El Cairo' refleja el poder de la religión en Egipto y el interés de las diferentes corrientes islámicas, así como del Estado, por controlar la más prestigiosa universidad de estudios musulmanes del mundo sunní, la madrasa de al-Azhar, fundada en la capital del país en el siglo X por el califato fatimí.

   A la muerte del gran imán que dirige la institución, se desata una carrera entre distintas facciones por promocionar a su candidato en la votación que, con evidentes similitudes con los cónclaves vaticanos para elegir al Papa, se celebrará para designar al nuevo líder.

   Ante la amenaza de que la organización radical de los Hermanos Musulmanes logre colocar a su aspirante en el rectorado de al-Azhar, el Gobierno de Egipto decide poner a trabajar a sus servicios de inteligencia y utilizar todos los medios a su alcance para evitarlo, incluyendo los resortes que el abuso de poder y la corrupción que el Ejecutivo de Abdelfatah El-Sisi (en cuyo retrato se centra de modo acusador la cámara en un momento dado del metraje) tiene a su disposición.

   En esta partida de ajedrez entre el Estado y los Hermanos Musulmanes --que tuvo uno de sus momentos más álgidos entre 2012 y 2013-- ejercerá el papel de peón Adam, el hijo de un humilde pescador que llegará a El Cairo desde su pueblo con una beca para estudiar en al-Azhar.

DE SEMINARISTA A ESPÍA

   Obligado a convertirse en espía para la Seguridad del Estado, Adam --a quien da vida el actor palestino Tawfeek Barhom--, deberá poner en un segundo plano sus estudios teológicos sin que el dilema religioso sobre el horizonte al que debe encaminarse el Islam lo abandone en ningún momento.

   La vida del joven se balanceará durante las dos horas de la película en función de los movimientos de los Hermanos Musulmanes infiltrados en la madrasa y liderados por el personaje que encarna el actor sirio-finlandés Sherwan Haji, y los del coronel Ibrahim (Fares Fares), quien a su vez deberá dar cuenta de sus actuaciones a sus superiores en el Gobierno.

   En la rueda de prensa posterior a su proyección en Seminci, Tarik Saleh ha reconocido la influencia de la novela de Umberto Eco 'El nombre de la rosa' a la hora de imaginar esta historia cuyo guión también firma. "Era el 'Harry Potter' de mi época, que aún no se había escrito. Me pareció una novela muy profunda, con esa relación entre el arte y la religión", ha añadido el director, que a partir de ahí trató de imaginar algo similar "desde el punto de vista del Islam" y se fue contando a sí mismo la historia hasta tener el guión de esta coproducción entre Suecia, Francia, Finlandia y Dinamarca.

   El concepto de Dios en el mundo musulmán es la clave sobre la que descansan el resto de dovelas de esta trama, ya que pese al poder que acumulan mandatarios como el presidente El-Sisi y que, como señala el jeque ciego que interpreta Makram J. Khoury, "se haría elegir gran imán de al-Azhar si pudiera", la enseñanza coránica deja claro que "Dios siempre es más grande", lo que origina el conflicto con el poder civil.

   "En el Islam todo gira en torno a 'Al·lahu-àkbar', que no significa, como se traduce a veces, Dios es grande, sino Dios es más grande, y siempre estará por encima", ha explicado Saleh, quien ha admitido, además, que esa subordinación de los seminaristas de al-Azhar a la voluntad divina es la que explica la resolución de la trama.

   Mohammad Bakri, Mehdi Dehbi, Moe Ayoub y Ahmed Laissaoui completan el reparto de este thriller político y religioso con fotografía de Pierre Aïm, montaje de Theis Schmidt, sonido de Fredrik Jonsäter y Pontus Borg y música de Krister Linder.

RODADA EN ESTAMBUL

   Las escenas en esta madrasa se han rodado en la mezquita de Solimán de Estambul (Turquía), ya que desde el estreno de su anterior película, 'El Cairo confidencial', el director sueco no puede volver al país de sus padres. "Amo a Egipto, pero Egipto no me ama a mí, soy persona 'non grata' allí", ha lamentado el realizador, quien ha apostillado que como consecuencia de esto trata de "buscar Egipto" en cada país donde filma.

   Por último, el director se ha mostrado "honrado" de estar en España, un país que fue conquistado por otro Tarik, el que dio nombre a Gibraltar, como se cita también en un momento de la película, y que para los musulmanes representa "la cima de lo que alcanzó el Islam", pues tras la caída de al-Andalus "todo empezó a ir para abajo".

   Hijo de migrantes egipcios, Tarik Saleh nació en Estocolmo (Suecia) en 1972 y, junto a Kristina Aberg --quien también figura en el equipo de producción de la película--, es el fundador de la productora Atmo. Completan el elenco de productores de 'La conspiración de El Cairo' Fredrik Zander, Alexandre Mallet-Guy, Misha Jaari y Mark Lwoff.

   Junto a Atmo, han participado en el filme Memento Films, Bufo, Film i Väst, ARTE France Cinéma, Sveriges Television (SVT), Mikael Ahlström Films, Haymaker Post Control y Final Cut for Real.

Sobre el fanatismo religioso en Internet y las similitudes versa el cortometraje alemán 'Lake of fire', del colectivo Neozon, que se ha proyectado junto con 'La Conspiración de El Cairo' y que aspira a la Espiga Verde por la denuncia que hace también de la emergencia climática.