Desarticulada una red internacional de estafas en criptomonedas y recuperados 1,2 millones

Sen junto a responsables de la Guardia Civil en Palencia.
Sen junto a responsables de la Guardia Civil en Palencia. - SUB GBNO. EN PALENCIA
Europa Press Castilla y León
Publicado: martes, 11 agosto 2026 14:35

   PALENCIA, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La operación 'Jecay', llevado a cabo por la EDITE de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Palencia, ha permitido incautar 1,2 millones de euros e identificar a seis personas investigadas, sobre las que pesan órdenes internacionales de busca, captura y detención, y esclarecer once delitos de estafa, blanqueo de capitales, falsedad documental y pertenencia e integración en organización criminal.

    La Guardia Civil de Palencia ha culminado "con éxito una de las operaciones policiales más complejas" de los últimos años contra el cibercrimen financiero ya que la operación ha permitido desarticular una estructura de blanqueo de capitales de una red criminal internacional dedicada a las estafas masivas mediante falsas inversiones en criptomonedas, tal y como ha destallado en rueda de prensa el delegado del Gobierno, Nicanor Sen.

   El delegado ha explicado que el operativo se puso en marcha, el año pasado, tras una denuncia presentada que se presentó en la Guardia Civil de Palencia por una persona que había perdido cerca de 278.000 euros invertidos en una supuesta plataforma de criptomonedas.

    Sen ha asegurado que la investigación "tiene un alcance global puesto que implica ocho espacios jurisdiccionales internacionales" como son España, Francia, Reino Unido, Hong Kong, Ucrania, Seychelles, China y Singapur, "que ha sido el destino final del dinero".

   Asimismo, Nicanor Sen ha explicado que las víctimas creían "que invertían en un producto monedero, en un producto financiero real y eran asesorados por una persona profesional de alta cualificación", y pensaban que el dinero seguían "siendo suyo y que su cartera de inversión crece día a día", pero "la realidad era muy diferente".

   Y es que "no había producto, la plataforma es ficticia, no existía ningún asesor profesional", ha apuntado el delegado del Gobierno, quien ha precisado que "lo que sí existía es un guión de manipulación o lo que es lo mismo, ingeniería social" para ganarse su confianza de las personas estafadas.

    Por su parte, el Teniente Coronel Jefe de la Comandancia de Palencia, Luis Manuel Lombardero, y el Capitán Jefe de UOPJ, Pedro Luis Lorenzo, han explicado cómo operaba la banda y el proceso que se ha seguido para rastrear el dinero estafado.

   Así, han aseverado que los ciberdelincuentes han actuado siguiendo un patrón "perfectamente definido" que se repite en casi todos de los fraudes de inversión detectados en España y así las víctimas eran captadas a través de agresivas campañas publicitarias en televisión e internet, donde se prometían altas rentabilidades a muy bajo riesgo.

    Tras contactar con supuestos asesores financieros, los criminales utilizaban sofisticadas técnicas de ingeniería social para ganarse su confianza y les convencían para que trasladaran su patrimonio a cuentas de intercambio y de que instalaran programas informáticos que permitían a los estafadores tomar el control remoto de los dispositivos de las víctimas.

   De este modo, vaciaban sus cuentas sin dejar un rastro informático evidente.

   En este punto, tal y como han detallado los responsables del La investigación permitió conocer el entramado para destruir el rastro del dinero al fragmentar en cascada por decenas de direcciones sin titular conocido y se mezclaron con capitales procedentes de otras víctimas, presumiblemente de distintos países.

   Pese a la complejidad del entramado, el análisis cronológico y de patrones permitió aislar una línea viable de investigación que llevó a un tramo final del recorrido en el que convergía hacia una única plataforma y una única cuenta, de la que es titular una sociedad mercantil radicada en un archipiélago del Índico, con sede efectiva en Asia Oriental y que operaba íntegramente con trabajadores en remoto.

    El estudio de esa cuenta acreditó que carecía por completo de lógica financiera ya que el capital tal entraba y salía en cuestión de segundos, sin finalidad económica real de ningún tipo.

   Como se ha explicado en la rueda de prensa uno de los elementos que más ha dificultado el seguimiento del rastro del dinero es que las víctimas eran quienes abrían las cuentas en plataformas de intercambio de criptomonedas a su propio nombre.

   Esta circunstancia es "clave" en este delito, tal y como han destacado, ya que los afectados transferían directamente el dinero a esas cuentas de criptoactivos, de manera que la organización no aparecía inicialmente vinculada a ellas. A partir de ese momento, la organización dispersaba el dinero mediante transferencias y lo mezclaba con fondos procedentes de otras víctimas.

   Los investigadores han seguido el rastro de 5.650 transferencias entre redes y divisas hasta localizar una cuenta que actuaba como destino final de los criptoactivos. La cuenta estaba vinculada a una empresa ficticia con sede en Hong Kong y dada de alta en Seychelles.

   "Investigaciones como esta nos recuerdan que pese a las dificultades y a los retos que entraña la ciberdelincuencia las capacidades, en este caso, de la Guardia Civil en Palencia, han demostrado que se puede luchar contra estas estafas", ha afirmado Nicanor Sen.

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