Javier Faúndez, presidente de la Diputación de Zamora, y Amaranta Ratón, diputada. - EUROPA PRESS
ZAMORA 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Diputación de Zamora destinará 100.000 euros, ampliables hasta los 250.000 en caso de que sea necesario, para reformar los bares de titularidad municipal en los pueblos. Unas obras que buscan adecentar unos locales que, en ocasiones, son la única alternativa de ocio y reunión de los vecinos de los pueblos y que se encuentran, en muchas ocasiones, en un evidente mal estado, viejos y sin comodidades propias de otros negocios como la climatización.
Los ayuntamientos podrán optar a un máximo de 25.000 euros para mejorar la instalación eléctrica, la accesibilidad, los baños o para instalar aire acondicionado o equipamiento, según ha detallado este lunes el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez.
Hay, eso sí, condicionantes. Para recibir las ayudas el pueblo en cuestión no podrá tener abierto ningún bar ni restaurante de titularidad privada al entender la Diputación que esto sería fomentar la competencia desleal con la actividad particular. Los ayuntamientos tienen también que comprometerse, si no quieren tener que devolver la ayuda, a tener abierto el bar municipal al menos durante un periodo de tres años.
Cuando se solicite el dinero los ayuntamientos recibirán un adelanto del cien por cien de la inversión. También se exigirá que el bar esté atendido bien por un emprendedor bien por una persona contratada por el Ayuntamiento dada de alta en los epígrafes correspondientes a la hostelería de la Seguridad Social.
Javier Faúndez ha subrayado que esta iniciativa nace con un objetivo claro: contribuir de forma directa a la dinamización del medio rural y a la lucha contra la despoblación, reforzando al mismo tiempo la calidad de vida de los vecinos. En este sentido, ha destacado el papel fundamental que desempeñan los bares en los pequeños municipios, no solo como actividad económica, sino como espacios de encuentro, convivencia y cohesión social.
El presidente ha incidido en que "mantener abiertos los bares en nuestros pueblos es también mantener viva la vida social, generar oportunidades y fijar población", al tiempo que ha puesto el acento en el carácter estratégico de esta línea de ayudas, orientada especialmente a los municipios más pequeños y con mayores dificultades para sostener servicios básicos.