Isabelle Stever presenta la proyección de 'I rarely wake up dreaming', con la que compite en la 71 Seminci. - SEMINCI
VALLADOLID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
La directora alemana Isabelle Stever, con el guion de la ucranianiana Anna Melikova, invita a mirar a la intimidad y la identidad de una pareja queer en conflicto por la guerra desatada en el país tras la invasión por parte de Rusia.
El filme se ha estrenado en España este domingo, 25 de octubre, en el marco de la 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), programada dentro de la Sección Oficial a concurso y con una presentación oficial protagonizada por la cineasta.
Stever y Melikova introducen en esta propuesta a Olya (Tania Myronyshena) y Oleh (Markus Bright), una pareja queer que vive en Kiev junto a su perro Charlie. Los jóvenes pasan de celebrar la entrada al año 2022 junto a sus amigos a enfrentarse a la ansiedad, la incertidumbre y la violencia que se desata en el país con la guerra tras la invasión por parte de las tropas rusas.
Ambos huyen al pueblo de la madre de Olya, de donde salen finalmente camino a intentar cruzar la frontera para ir a Alemania, pero se encuentran con las restricciones que impiden salir del país a los hombres en edad de servir al Ejército del país, sin que Oleh, un hombre trans, se exima de esta regla.
La pareja se refugia con la familia en una ciudad alejada de la zona del país azotada por la violencia e intenta buscar la forma de conseguir la documentación necesaria para que Oleh pueda salir del país. Sin embargo, la situación desata un conflicto en la intimidad de esta pareja: Oleh, aún en transición, reflexiona sobre su identidad, masculinidad y patriotismo, mientras Olya se ve sobrepasada por el contexto bélico pese a encontrarse en un territorio aparentemente en paz.
La película se centra así en la dura realidad que condiciona a estos jóvenes, a quienes incita a comprender, a la vez que deja ver la dureza de la guerra a través de las situaciones que enfrentan otros personajes. Las noticias sobre crímenes de guerra en las zonas ocupadas se oyen en las noticias o la muerte de los que fueran sus vecinos golpean a los ciudadanos, mientras se oyen los discursos de Zelenski.
Stever conmueve con esta propuesta, en la que pone en juego el poder del amor, la fragilidad y la identidad trans de una forma cruda a la vez que poética. La belleza en la intimidad de la pareja contrasta con el estilo documental a la hora de plasmar la situación bélica -- filas de personas atrapadas que quieren salir del país o voluntarios organizando ropa y alimentos--, en un filme en el que destacan los colores fríos asociados al espacio y el momento.
Asimismo, ofrece al espectador la oportunidad de cambiar su percepción a través de la sucesión de los acontecimientos, tal y como subrayado la cineasta, quien ha abordado este proyecto debido a su cercanía con Ucrania por amigos y su pareja, la guionista Anna Milikova.
QUÉ OCURRE CUANDO LA GUERRA TE INVADE
"La invasión tuvo un impacto enorme en nosotras. Estuvimos muy ocupadas ayudando a nuestros amigos y recaudando dinero. Después, cuando se liberaron las localidades de las afueras de Kiev y la gente estuvo a salvo, la animé a escribir un guion que no explotara la guerra, sino que creara un espacio para hacer sentir qué ocurre cuando la guerra invade tu vida", ha detallado al respecto.
La historia se inspiró así en lo vivido por unos amigos cercanos a su pareja. Se optó por una perspectiva "poco habitual" que "permite generar empatía hacia el sufrimiento y la fortaleza de la sociedad ucraniana" y que "visibiliza a las personas LGBTQIA+, que son de las primeras y de las que más sufren las crisis", ha reivindicado la cineasta.
En este sentido, ha advertido de que durante las guerras las sociedades tienen una "necesidad colectiva de sobrevivir", lo que implica que la gente se "aferra a las convenciones sociales" . "Una sociedad que intenta sobrevivir se vuelve más rígida", ha explicado, una realidad en la que enmarca la presión que enfrenta el personaje de Oleh, a quien ponen diferentes expectativas sobre su masculinidad.
Stever ha señalado, por otro lado, al reto que ha supuesto rodar en Ucrania y ha defendido a quienes la defienden. "No soy capaz de imaginar un desenlace bueno y realista para todo esto y, aun así, sigue habiendo esperanza", ha apostillado, para avisar de que el "mundo entero" atraviesa una situación conflictiva, ante lo que ha llamado a "mirar atrás y preguntarse 'cómo hemos llegado aquí'".
'I rarely wake up dreaming' compite por la Espiga de Oro de la 71 Semana vallisoletana tras haber pasado por citas como el Festival de Locarno, donde se situó como uno de los descubrimientos de la competición.