BURGOS 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
La portavoz del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Burgos, Andrea Ballesteros, ha reconocido que el equipo de Gobierno deberá "negociar" con los grupos de la oposición la modificación de la Ordenanza de Basuras, una obligación legal exigida por el Gobierno de Sánchez".
Ballesteros espera que la oposición "sea responsable" porque se trata de una "imposición" legal y confía en que antes del Pleno del día 18 de este mes se pueda aprobar en la comisión el dictamen que vaya a la sesión plenaria.
La negociación debe llegar ahora con Vox y PSOE, grupos reacios a la modificación de la ordenanza citada y a la del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), ya que el Ayuntamiento de Burgos quiere compensar la obligada subida con la bajada de unas décimas del IBI. Pero de momento no ha logrado arrancar el apoyo, ni de sus exsocios de Vox, que ya han declarado que votarán en contra, ni del PSOE.
Ballesteros ha recordado que el concejal de Hacienda, Ángel Manzanedo, explicó la semana pasada la "obligatoriedad por ley" de esta subida y ha apuntado que su partido "es responsable" y pide al resto de grupos "que asuman esa misma responsabilidad".
El consistorio tiene la obligación de adaptarse a la Ley 7/2022 de residuos y para ello debe acometer los cambios normativos pertinentes a través de las modificaciones de las dos ordenanzas. La portavoz ha explicado que "en los últimos meses se ha buscado la mejor fórmula" para que impacte lo menos posible en el bolsillo de los burgaleses esta subida.
El concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Burgos, Ángel Manzanedo, informaba la semana pasada que la comisión especial tributaria del 15 de julio deberá estudiar la doble modificación. La bajada del tipo impositivo del IBI irá desde el 0,4568 por ciento al 0,4382 por ciento. Con ello, los burgaleses se van a "ahorrar 2.229.000 euros", que supera los 2.050.000 euros que supone "la subida de las basuras", advertía el edil.