Las ex clarisas de Belorado denuncian la "ambición" de la Iglesia Conciliar y defienden la legalidad de sus actos

Dos de las monjas que han declarado en Briviesca (Burgos)
Dos de las monjas que han declarado en Briviesca (Burgos) - EUROPA PRESS
Europa Press Castilla y León
Publicado: lunes, 27 julio 2026 16:50

BRIVIESCA (BURGOS), 27 (EUROPA PRESS)

Las monjas cismáticas del ya abandonado monasterio de Santa María la Bretonera de Belorado, en Burgos, han calificado de "vil" la situación judicial que viven tras acudir a declarar este lunes por las acusaciones presentadas contra ellas por el uso de vehículos y venta de ornamentos litúrgicos y piezas de arte y han defendido la legalidad de sus actos.

Según han manifestado, consideran que la actuación del comisario pontificio, en alusión a monseñor Mario Iceta, responde a una "ambición" que "no casa con la figura de un obispo" y que busca un "constante rasca y rasca" contra la comunidad, ha apuntado Susana Varo --sor Paloma en la vida clarisa--.

En sus declaraciones, tanto Susana Varo como Susana Mateo --sor Sión cuando estaba bajo la jurisdicción canónica-- han explicado que el desplazamiento hasta la sede judicial se debe a temas que ven "banales". Entre las cuestiones investigadas figuran el uso de un coche propiedad de la comunidad, la donación de otro vehículo a los afectados por la Dana y la venta de cuatro casullas por un valor conjunto inferior a los 1.000 euros.

Las cismáticas de Belorado investigadas por supuestos delitos de apropiación indebida y hurto han defendido ante la jueza de Briviesca la "legalidad" de la venta de patrimonio del monasterio y el uso de los vehículos arrendados durante su comparecencia judicial y han asegurado que están sufriendo una "persecución por la fe" tras haber denunciado corrupción en el Vaticano, han denunciado Varo y Mateo.

A la salida de los juzgados, Varo ha explicado que las declaraciones se han articulado en dos bloques diferenciados, uno centrado en la gestión de los vehículos y otro en la venta de piezas de patrimonio y casullas; ha calificado el procedimiento de "largo" y ha manifestado sensaciones tranquilas ante la jueza encargada del caso.

Las cismáticas han señalado que se trataba de objetos sin un alto valor patrimonial o catalogado y que la venta se realizó con el voto unánime del capítulo conventual en el año 2023, antes de la ruptura con la Iglesia católica. Según su versión, esta operación se llevó a cabo respetando los límites económicos del derecho propio, que fijan la consulta a instancias superiores a partir de cifras sumamente elevadas, para sufragar la compra de ornamentos adecuados a la liturgia antigua que decidieron abrazar.

El primer hecho fue detectado por una investigación por la presunta venta de obras de arte y bienes catalogados como patrimonio histórico procedentes del monasterio de Belorado. Como fruto de la investigación, se comprobó la venta por internet varias obras históricas, entre ellas una talla de San Antonio de Padua del siglo XVII, y la venta de cuatro casullas del propio convento.

Además, el arzobispado de Burgos denunció a las exmonjas por el uso de vehículos que siguieron utilizando una vez abandonada la Iglesia Católica.

El letrado de la defensa Enrique García de Videma ha precisado el alcance de las dos causas unificadas por el juzgado. Respecto a las ventas de bienes históricos y obras de arte efectuadas en 2023, la defensa sostiene que "se trataba de operaciones perfectamente legales" y ha argumentado que las piezas pertenecían al monasterio de Santa Clara de Belorado y que los importes eran reducidos, por lo que no requerían autorizaciones externas.

Asimismo, ha remarcado que ninguno de los objetos figuraba en el inventario general de bienes inmuebles ni estaba catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).

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