Fallece Manuel García Álvarez, primer procurador del común de Castilla y León

La ULE lo despide como una figura de consenso que defendió el derecho como herramienta al servicio de las personas

Manuel García Álvarez, en el centro de pie sujetando una hoja, durante una firma de un convenio en la Universidad de León (ULE).
Manuel García Álvarez, en el centro de pie sujetando una hoja, durante una firma de un convenio en la Universidad de León (ULE). - ULE
Europa Press Castilla y León
Actualizado: viernes, 31 julio 2026 17:15

LEÓN, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El primer procurador del común de Castilla y León, Manuel García Álvarez, ha fallecido esta madrugada a los 82 años en León, donde residió gran parte de su vida y ejerció como catedrático de Derecho Constitucional.

En 1995 asumió la responsabilidad de convertirse en el primer procurador del común de Castilla y León, institución que dirigió hasta el año 2005. Su nombramiento contó con el apoyo de todos los grupos parlamentarios y respondió a la confianza depositada en un jurista capaz de conciliar diferentes sensibilidades. Durante su mandato trabajó para consolidar y dignificar una institución que iniciaba entonces su trayectoria en la Comunidad.

Esa capacidad para tender puentes también quedó reflejada en su propia trayectoria académica y personal, hasta el punto de conseguir conciliar diferentes visiones políticas y lograr poner de acuerdo a los que fueran sus profesores asociados, Mario Amilivia (PP) y José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE).

A lo largo de su trayectoria universitaria, García Álvarez asumió también distintas responsabilidades académicas y de gestión, entre ellas la Secretaría General de la Universidad de León (ULE), desde las que mantuvo su compromiso con la institución y con la formación de nuevas generaciones de juristas.

Quienes compartieron con él su trayectoria académica han destacado su carácter trabajador, exhaustivo y riguroso, unido a una profunda dimensión humana y a una permanente curiosidad intelectual. Esta inquietud permitió que ampliara constantemente sus horizontes académicos y personales y se reflejó tanto en su especialización internacional como en su interés por la escritura y la literatura, según ha informado a Europa Press en un comunicado la ULE.

Su formación estuvo marcada igualmente por esta vocación internacional. Fue alumno del Colegio de Europa, donde obtuvo el Diploma de Estudios Europeos Avanzados de Ciencia Política, y entre 1974 y 1976 fue becario de investigación en la Universidad de Harvard.

INTENSA RELACIÓN ACADÉMICA CON RUSIA

Su relación académica con Rusia fue especialmente intensa: tras su primera estancia en la Universidad de Vorónezh, trabajó entre 1991 y 1993 como experto extranjero en la Comisión Constitucional del Parlamento de la Federación Rusa y participó en la Asamblea Constitucional celebrada en el Kremlin en 1993. También colaboró con el Consejo de Europa en distintos congresos celebrados en Moscú, San Petersburgo y Yekaterimburgo.

Políglota y autor de numerosos trabajos en lengua rusa, llegó a utilizar durante sus investigaciones una máquina de escribir cuyas teclas incorporaban también el alfabeto cirílico. Cultivó además la escritura literaria y publicó las colecciones de relatos Veladas de la casa rectoral y Cuentos de la meseta. En los últimos años trabajaba en la redacción de sus memorias.

Con el fallecimiento de Manuel García Álvarez, la Universidad de León pierde a uno de sus catedráticos "de referencia" y a un universitario cuya huella permanece en la Institución y en las generaciones de estudiantes e investigadores que formó. Su legado queda unido a una forma de entender la Universidad basada en el rigor, la curiosidad intelectual, el consenso y, sobre todo, en la convicción de que el derecho está al servicio de las personas.

PROFUNDA VOCACIÓN

La Universidad de León ha destacado su trayectoria, marcada por una profunda vocación universitaria, por su compromiso con el servicio público y por una forma de entender el derecho como una herramienta al servicio de las personas.

Especialista en constitucionalismo soviético, desarrolló una intensa trayectoria académica e investigadora, en la que abordó el Derecho Constitucional desde una mirada abierta e internacional y su pérdida deja "una profunda huella" en quienes fueron sus estudiantes y discípulos, a los que transmitió una forma de entender la disciplina de una manera rigurosa y, al mismo tiempo, "profundamente humana".

PERMANECE "MUY PRESENTE"

Su magisterio se extendió a varias generaciones de estudiantes, que han aludido a su "claridad expositiva y su facilidad pedagógica". Así lo ha señalado la decana de la Facultad de Derecho, Susana Rodríguez Escanciano, que lo ha recordado como un profesor que hacía "especialmente accesible" el estudio de las constituciones y cuya figura permanece "muy presente" entre quienes fueron sus alumnos.

En esta misma idea ha incidido su discípula y catedrática de Derecho Constitucional María Esther Seijas, que hecho hincapié en la influencia que tuvo en su trayectoria académica. Fue García Álvarez quien propuso y dirigió su tesis doctoral sobre la configuración asimétrica de las comunidades autónomas, un trabajo que marcaría posteriormente su especialización en el ámbito de la organización territorial del Estado.

Entre los aspectos que sus discípulos han recordado con mayor admiración se encuentra su forma "profundamente humana" de entender el derecho, concebido siempre como una herramienta al servicio de las personas. "Era un hombre que entendía que el derecho debía estar al servicio de alguien con nombres y apellidos", ha resumido Seijas.

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