VALLADOLID 30 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Federación de Comercio y Servicios de Valladolid (Fecosva) ha señalado este jueves, cuando se cumple aproximadamente un mes del inicio de la campaña de Rebajas de verano en los establecimientos del sector local, que los datos no cumplen las previsiones de crecimiento que se preveían en comparación con 2025, lo que achacan a las olas de calor y a las restricciones de tráfico por la contaminación.
En un comunicado recogido por Europa Press, la organización señala que se han realizado 50 encuestas mediante consulta telefónica entre los días 23 y 29 para comprobar la evolución de este periodo en el sector del comercio minorista.
Fecosva asegura que la campaña de rebajas de verano de 2026 comenzó con unas perspectivas "muy favorables para el comercio minorista de Valladolid" que apuntaban a un incremento de las ventas respecto al verano anterior (5-7 por ciento), "gracias a una primavera con resultados aceptables, un nivel de stock equilibrado y unas expectativas de consumo positivas".
Durante los primeros días de julio estas previsiones "parecían cumplirse, y así lo trasladan los comerciantes encuestados", con un comportamiento "habitual" de los consumidores, "compras planificadas y una importante actividad en el comercio de proximidad".
Las principales calles comerciales registraron "una elevada afluencia de público" y los descuentos iniciales "permitieron dar salida a una parte importante de la colección de temporada".
Sin embargo, todos los encuestados "coinciden en que a partir de la segunda semana del mes la campaña comenzó a mostrar un cambio de tendencia", que achacan a "la coincidencia de varios factores externos" entre los cuales señalan la aparición de varios episodios de contaminación por ozono, favorecidos por las altas temperaturas, lo que llevó al Ayuntamiento de Valladolid a activar el protocolo municipal de actuación ante la contaminación atmosférica, con restricciones temporales a la circulación en la Zona de Bajas Emisiones. Esta situación se dio entre el jueves 9 de julio y el domingo 12.
"Aunque estas medidas respondían a criterios medioambientales y de salud pública, han coincidido con el periodo de mayor actividad comercial de las rebajas y afectado a la movilidad hacia el centro de la ciudad", han señalado.
"Además del efecto directo de las restricciones, el anuncio de los protocolos generó incertidumbre entre muchos consumidores, que optaron por retrasar sus compras, modificar sus desplazamientos o acudir a otros formatos comerciales con un acceso más sencillo", han añadido.
Los primeros efectos se apreciaron en los establecimientos situados dentro del área de influencia de la Zona de Bajas Emisiones, donde los comerciantes detectaron "una reducción progresiva del número de visitantes, especialmente de aquellos procedentes de municipios cercanos que habitualmente acceden al centro en vehículo privado".
Por ello afirman que "disminuyó el número de operaciones, se redujo el tiempo de permanencia de los clientes en las calles comerciales y descendieron las compras".
"El comercio de proximidad fue el más perjudicado debido a su mayor dependencia del tránsito peatonal", han incidido.
A esta situación suman las sucesivas olas de calor registradas durante el mes de julio, que está siendo especialmente caluroso, pues "las elevadas temperaturas modifican completamente el comportamiento del consumidor, disminuyendo notablemente la presencia de peatones en las calles comerciales durante las horas centrales del día".
Muchos ciudadanos concentraron sus desplazamientos en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde, lo que "disminuye el tiempo dedicado a las compras".
Este descenso de actividad "no es exclusivo del centro de la ciudad", pues han asegurado que el descenso de ventas "no sólo se limita a la ZBE" pues "numerosos establecimientos ubicados en distintos barrios también han comenzado a percibir una reducción de las ventas".
El resultado definitivo, han avanzado, "dependerá del comportamiento de los días de campaña que restan, pero "todo apunta a que las ventas finales quedarán por debajo de las expectativas con las que comenzaron las rebajas".
Por ello, Fecosva reclama de nuevo a las administraciones "una regulación clara de las rebajas, con períodos limitados y bien definidos, que protejan tanto al consumidor como al pequeño comercio, y sigue animando al consumidor para que se acerque a realizar sus compras al comercio de proximidad donde encontrará un gran stock de productos a los mejores precios y con la mayor calidad y profesionalidad".