SEGOVIA 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Segovia, José Mazarías, ha dictado dos bandos este martes para, en primer lugar declarar la fase de emergencia en el embalse de Puente Alta, debido al bajo nivel de las reservas, lo que afecta fundamentalmente a la entidad local menor de Revenga, mientras que el otro bando levanta restricciones de uso en los barrios del sur de la ciudad y polígonos industriales una vez se ha realizado el cambio de embalse de abastecimiento al de Pontón Alto.
La declaración de emergencia se debe a que las reservas hídricas del embalse de Puente Alta se ha situado por debajo de la cifra crítica del 34 por ciento.
Mientras tanto, una vez que los barrios del sur de la ciudad han comenzado a recibir abastecimiento desde el embalse del Pontón, se han levantado las restricciones en La Albuera, El Carmen, parte de San José, Comunidad de Ciudad y Tierra, Hontoria y los polígonos de El Cerro, Hontoria y El Acueducto.
Las dificultades para el abastecimiento desde Puente Alta, del que tradicionalmente se nutren los barrios del Sur de la ciudad, los polígonos industriales y Revenga, se derivan, como han recordado fuentes municipales en un comunicado recogido por Europa Press, de la "extrema sequía y altas temperaturas, que alcanzaron su punto álgido durante el verano".
Esta situación se ha visto "agravada" por "la decisión de la CHD de suministrar agua desde esta infraestructura a los municipios de El Espinar --tras el vaciado de la presa del Tejo--, y los integrados en la Mancomunidad de la Mujer Muerta".
La instalación de una red provisional para llevar agua del embalse del Pontón a la Estación de Tratamiento del Rancho del Feo permite, desde el 7 de octubre abastecer con normalidad a los barrios señalados (La Albuera, El Carmen, parte de San José, Comunidad de Ciudad y Tierra, Hontoria y los polígonos de El Cerro, Hontoria y El Acueducto) con agua del embalse de la carretera de La Granja, lo que ha motivado la emisión del bando que levanta todas las restricciones.
No obstante, en el barrio de Revenga, que sigue abastecido por el embalse de Puente Alta y, aunque actualmente tiene cubiertas las necesidades de abastecimiento de agua de boca tras el alquiler de una depuradora provisional por parte del Ayuntamiento, la declaración de emergencia para el embalse obliga al mismo tiempo a mantener las restricciones de riego, llenado de piscina y uso de fuentes públicas.