El fiscal en la 'Operación Almendro' solicita casi 61 años para los ocho presuntos 'narcos' - EUROPA PRESS
VALLADOLID, 18 (EUROPA PRESS)
El fiscal en el juicio por la 'Operación Almendro' contra ocho presuntos 'narcos' detenidos en mayo de 2024 en Valladolid, Madrid y Zamora ha mantenido este jueves penas que suman casi 61 años de cárcel y multas por importe de 438.500 euros. La única rebaja se ha producido con el encausado confeso, Enrique S, vecino de la localidad zamorana de Morales de Toro, para que el ha pedido seis años y un día y una sanción pecuniaria de 16.500 euros, frente a los siete años y tres meses y los 70.000 a los que se exponía inicialmente.
Así lo ha expuesto la acusación pública en su informe final recogido por Europa Press, tras dos sesiones de juicio en la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia de Valladolid, al entender que la prueba practicada a lo largo de los dos últimos días constata que los ocho ocupantes del banquillo se habían "compinchado" para conformar un grupo criminal, cada uno con un papel asignado, para la adquisición de droga que luego distribuían en distintas plazas.
En esa organización, el fiscal atribuye el papel de "cabecilla" a Javier M. ('Mota'), vecino de Madrid en cuyo trastero la policía se incautó de sustancias, fundamentalmente cannabis y cocaína, por valor de 3.665 euros, mientras que la vallisoletana Tamara G, residente en Madrid pero usuaria de un trastero en Laguna de Duero donde fueron halladas drogas valoradas en 2.182 euros, sería la "taxista" de la banda, y todo ello con la supuesta colaboración de la también vallisoletana Verónica C. y del resto de los inquilinos del banquillo, otros cuatro vecinos de Madrid y el residente en Morales (Zamora), en cuyo chalé fueron localizados casi 800 gramos de speed valorados en 16.474 euros que, según sostiene el acusador público, le habían sido proporcionados por la primera de ambas mujeres.
Por tal motivo, el fiscal ha mantenido la acusación por delito contra la salud pública, grupo criminal y tenencia ilícita de armas--no todos los acusados están imputados por los tres delitos--y ha solicitado las penas más duras para José Ignacio S. y Tamara G, en concreto diez años y tres meses de cárcel y multa de 70.000 euros, así como seis años y un día y 16.500 euros para Enrique S--la pena ya había sido pactada con anterioridad--, cuatro años y tres meses y 2.000 euros para Verónica C.G. y condenas de ocho años y medio y multas de 70.000 euros para Jesús C.M, Javier M.D, Alberto G.A. y Kevin D.S.P, cuyas defensas, a excepción del acusado confeso, han vuelto a solicitar un fallo absolutorio por falta de pruebas y, además, tras reiterar la nulidad a partir de escuchas telefónicas, registros y balizamiento de un turismo que consideran ilegales al estar basados en "meras sospechas".
Una vez celebradas las pruebas testifical de los policías y la pericial, han sido los acusados los que han tomado la palabra para declararse inocentes y en el caso de la citada Tamara y el supuesto líder de la banda, Javier ('Mota'), justificar el hallazgo de sustancias en su casa y los trasteros en que el hecho de que las mismas eran para su autoconsumo, dada su condición de toxicómanos.
PARA FUMARSE UNOS "PORROS"
En el caso de Tamara, la acusada ha explicado que utilizaba el trastero de Laguna para guardar distintos efectos y fumarse unos "porros" con sus amigos y ha asegurado además que su supuesto papel de "taxista" obedecía a que 'Mota', titular de una empresa de pinturas en Madrid, carecía de carné y ella se había ofrecido a trasladarle a distintas obras para que pudiera confeccionar presupuestos. Se ha desvinculado también de la pistola táser localizada en el trastero al apuntar que desconocía su existencia ya que otras dos o tres personas tenían también la llave del local.
Su amiga Verónica, a la que el fiscal acusa de valerse también del citado trastero de Laguna para efectuar ventas de droga por delegación de la anterior, ha sido la única que ha respondido a todas las preguntas, no solo de su defensa sino también del fiscal, para rechazar tal incriminación porque, como así ha advertido, ni siquiera tenía la llave del local. "He estado en ese trastero acompañando siempre a mi amiga Tamara y lo único que he hecho allí es echar un parlao con ella", ha zanjado.
LA DROGA, "MI DEMONIO"
Otro de los encausados, Jesús C.M, vecino de Madrid, ha indicado que conoce al presunto cabecilla, 'Mota', y a Alberto G. ('Pocholo'), porque les había contratado para realizar obras en su casa ante la condición de pintor del primero y de electricista del segundo, como luego han corroborado los aludidos, y ha negado dedicarse al tráfico de sustancias, aunque sí ha confesado su grave adicción a ellas. "Esa drogadicción me ha dejado una minusvalía del 75 por ciento por la que percibo una pensión de 500 euros. Tengo antecedentes pero por robar y pegar a otros para conseguir la droga, que es mi demonio", ha lamentado el acusado.
El último en tomar la palabra, José Ignacio S.C, se ha declarado también inocente y ha apuntado que conoce a 'Mota' y 'Pocholo' por ser amigos del barrio de toda la vida, al tiempo que ha recordado al tribunal que ni ha sido objeto de registro por parte de la policía y que tampoco se le intervino sustancia alguna en la denominada 'Operación Almendro'.
La suerte de los ocho acusados se encuentra ya en manos del tribunal sentenciador.