VALLADOLID 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
En la antesala del Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas (15 de julio), el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, con el respaldo de Keysight Technologies Sales Spain, ha presentado su 15º informe Tecnología y Discapacidad. El análisis aborda de forma directa el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en un mercado laboral en plena transformación digital, arrojando luz sobre un colectivo que tradicionalmente afronta grandes barreras de acceso.
Los datos de partida para la región evidencian una importante brecha estructural: en Castilla y León, la tasa de actividad de las personas con discapacidad se sitúa en un escaso 36,7%, frente al 79,2% registrado para la población sin discapacidad. Esto significa que el 63,3% de las personas en edad laboral de este colectivo no tiene empleo ni lo busca. Sin embargo, el informe concluye que, lejos de ser un factor de exclusión, la IA y las nuevas tecnologías pueden actuar como la gran palanca para revertir estas cifras, siempre que se garantice su accesibilidad.
MÁS OPTIMISMO QUE TEMOR
Frente al debate público oscilante entre la destrucción masiva de puestos de trabajo y la neutralidad tecnológica, las propias personas con discapacidad se muestran mayoritariamente optimistas. El 60,2% de los encuestados percibe la IA como una oportunidad clara para mejorar su empleabilidad, destacando su utilidad para confeccionar currículums, preparar candidaturas o entrenar entrevistas.
En el lado opuesto, un 30,3% la observa como una amenaza por el riesgo de automatización de sus funciones tradicionales y por el temor a que los sesgos algorítmicos en los procesos de selección digital actúen como nuevas barreras de entrada. Un 9,5% mantiene una postura ambivalente.
A pesar de los temores lógicos, el informe -apoyado en datos de la encuesta y en el estudio de referencia Labor market impacts of AI de Anthropic- desmiente que la IA esté cebándose con este colectivo. La exposición al reemplazo tecnológico depende del tipo de ocupación y no de la condición personal.
Actualmente, el impacto de la automatización se concentra en puestos altamente cualificados vinculados al procesamiento de información y conocimiento (programación, análisis de datos o redacción de contenidos). Por el contrario, las personas con discapacidad en búsqueda activa se orientan de forma prioritaria hacia sectores con gran componente físico e interacción humana, que hoy por hoy son menos automatizables: Servicios auxiliares (conserjería, recepción, etc.), con un 50,2%; Logística y transporte (preparación de pedidos, almacén), un 40,7%; Comercio y ventas, un 35,4%; Limpieza y mantenimiento, un 32,9%, y Hostelería y turismo (18,8%).
FOCO EN JÓVENES Y MUJERES
El informe sí enciende las alertas sobre dos perfiles específicos. En el caso de los jóvenes con discapacidad, el riesgo no es la sustitución, sino la reducción de oportunidades para acceder al primer empleo en profesiones expuestas a la IA (donde la probabilidad de contratación a nivel global ha caído un 14% respecto a 2022), dado que estas herramientas asumen las tareas rutinarias de aprendizaje inicial. En cuanto a las mujeres, su vulnerabilidad viene dada por su alta presencia histórica en la gestión de información y atención al cliente, áreas en intensa reestructuración.
"La automatización no debe interpretarse automáticamente como la desaparición del empleo, sino como una transformación de tareas y procesos. La clave es que nadie se quede atrás. Debemos preparar a personas y organizaciones para aprovechar el potencial de la IA desde criterios de accesibilidad e inclusión", señala Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.
INCLUSIÓN LABORAL Y VIDA DIARIA
Cuando la tecnología se diseña con un enfoque inclusivo, sus beneficios son transversales. En el plano laboral, un 93,6% afirma que la digitalización facilita la búsqueda de empleo (gracias al CV digital o las entrevistas online que evitan desplazamientos complejos) , y un 75,6% ratifica que mejora el desempeño en el puesto, encumbrando al teletrabajo (63%) y a las herramientas adaptadas -como lectores de pantalla o subtitulado automático- como pilares de autonomía.
Fuera del entorno laboral, la tecnología impacta directamente en la calidad de vida: el 94,8% asegura que incrementa su independencia en el día a día (facilitando el acceso a información, trámites bancarios y compras online) , mientras que un 89,9% ve mejoras en su salud y bienestar gracias a la telemedicina. Asimismo, la vida social (93,2%) y el acceso al ocio (79,6%) se ven notablemente reforzados.
LAS BARRERAS QUE PERSISTEN
El optimismo no es ciego. Un contundente 84% de los encuestados declara encontrar obstáculos en su interacción digital. Las barreras formativas y de usabilidad lideran la lista (49,3%), debido a la falta de competencias específicas que genera inseguridad o miedo al error. Le siguen las barreras económicas (34,9%), por la falta de recursos para adquirir dispositivos adecuados, y las barreras de accesibilidad pura (15,2%), por software o entornos no adaptados desde el origen.
Para mitigar esta brecha, alianzas como la que mantienen la Fundación Adecco, Microsoft Ibérica y Gadesoft ya trabajan en formaciones gratuitas en IA para personas vulnerables, habiendo capacitado ya a 150 beneficiarios con el objetivo de darles "la llave" para abrir el nuevo mercado laboral.