Archivo - Imagen de recurso de un agente de la Policía Nacional. - SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO - Archivo
VALLADOLID, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -
Una mujer víctima de explotación sexual ha quedado liberada tras lograr huir de un piso de Valladolid en el que la tenían encerrada y amenazada para ejercer la prostitución, delito por el que la Policía Nacional ha detenido, y posteriormente puesto en libertad, a la encargada del domicilio y busca a la dueña del mismo.
La detención de la encargada se llevó a cabo el pasado jueves 19 de enero, dentro de la operación 'Erebus' iniciada por la Policía Nacional tras la declaración de la propia víctima, una mujer en situación de especial vulnerabilidad que logró huir del piso.
La mujer carecía de permiso de trabajo, se encontraba en situación administrativa irregular en España y no disponía de recursos para subsistir, lo que la llevó a recurrir ocasionalmente al ejercicio de la prostitución.
Según relató, contactó con un número facilitado por una amiga para acceder a una "plaza" en un piso de Valladolid, donde la persona que la atendió le ofreció una habitación a cambio del 50 por ciento de los ingresos obtenidos por sus servicios, condiciones abusivas que se vio obligada a aceptar dada su situación de necesidad.
A su llegada al domicilio, fue recibida por una mujer, encargada del piso, quien le mostró la habitación y le explicó las normas impuestas para el ejercicio de la prostitución. Esta encargada cobraba directamente a los "clientes", establecía las tarifas fijadas por la "casa" y, pese a lo acordado, nunca entregó a la víctima cantidad alguna por los servicios realizados.
En este lugar, la víctima debía permanecer disponible las 24 horas del día, sin posibilidad de abandonar el domicilio, ya que la encargada cerraba la puerta con llave y retenía la única copia. Asimismo, el piso contaba con cámaras de videovigilancia que permitían controlar en todo momento la actividad de las mujeres, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado recogido por Europa Press.
Además, a la mañana siguiente de su llegada al piso, la dueña del mismo -- otra mujer--, acudió al mismo y solicitó el pasaporte de la víctima con la excusa de formalizar un contrato de arrendamiento, documento al que una vez en su poder puso un precio de 15.000 euros, cantidad que la víctima debía obtener ejerciendo la prostitución en la vivienda.
La víctima pudo denunciar los hechos tras lograr huir del piso cuando abrió la puerta para recibir a un cliente.
Como resultado de la investigación, la Policía Nacional ha detenido a la encargada del piso, que ha sido puesta en libertad con la obligación de comparecer ante la justicia cuando sea requerido para ello.
Mientras, continúan las gestiones para la localización y detención de la presunta dueña del inmueble, así como para el total esclarecimiento de los hechos.