VALLADOLID 27 Abr. (EUROPA PRESS) -
Nuevos testimonios de extrabajadores del grupo funerario El Salvador han venido este lunes a presentar a Justo M, el empleado ya fallecido cuyo dosier de fotos y anotaciones constituye la principal prueba de cargo en el 'caso ataúdes', como una persona que tenía una "inquina" personal hacia el empresario Ignacio Morchón Alonso, también fallecido, y a quien parecía profesar una insana envidia por haber triunfado en la vida.
Siguiendo la tónica de las últimas declaraciones de otros testigos de las defensas, todos ellos exempleados y trabajadores aún en activo, las testificales de esta nueva jornada en la Audiencia de Valladolid han servido para tratar de desvirtuar y poner en 'solfa' la credibilidad del citado Justo M, al que todos los declarantes recuerdan como una persona "soberbia" que no se llevaba bien con ninguno de sus compañeros y a los que habitualmente echaba de las oficinas, "como si él fuera el mismísimo jefe".