Presentación de la Memoria 2025 de Proyecto Hombre Valladolid. - EUROPA PRESS
VALLADOLID 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
Fundación Aldaba-Proyecto Hombre Valladolid atendió a 4.115 personas en 2025, 1.326 adultos y 2.789 menores y familiares, con programa que incorporan la perspectiva de género para abordar adicciones como a la cocaína, la principal en cuanto a sustancias, o el abuso de las pantallas y de juegos, que aumenta entre los jóvenes.
La directora de Fundación Aldaba-Proyecto Hombre Valladolid, María Paz de la Puente Martín; el coordinador del Área Centro de Día de la entidad, César Rivera; la coordinadora de Prevención, Eva Camarero; y el psiquiatra Carlos Roncero han presentado este martes, 30 de junio, el balance de 2025.
En general, la cocaína se mantiene como la principal sustancia entre las personas adultas en tratamiento, mientras el cannabis es el de los jóvenes, entre quienes se observa un aumento del uso problemático de las pantallas.
Asimismo, la memoria evidencia que las adicciones evolucionan hacia perfiles más complejos en los que el consumo de drogas convive cada vez más con una mayor frecuencia con problemas de salud mental, especialmente entre adolescentes y mujeres, un contexto en el que se incorpora también la perspectiva de género y la corresponsabilidad en los tratamientos.
En este sentido, De la Puente ha subrayado que se trabaja con un "abordaje diferencial" para respaldar a las mujeres con problemáticas de consumo de drogas que se ven "estigmatizadas" y sufren "dificultad" para acceder a los tratamientos porque estos no se adaptan a sus necesidades.
PERSPECTIVA DE GÉNERO
Las adaptaciones realizadas por parte de Aldaba-Proyecto Hombre han permitido que sean 60 las mujeres atendidas en 2025, con un aumento del 20 por ciento respecto al año anterior, por lo que se espera "fortalecer" los programas con perspectiva de género.
La directora de la entidad ha precisado que hay dos perfiles de mujeres atendidas, una que tiene el alcohol como "droga de referencia" o recurre a los psicofármacos, y otro el de la "mujer drogodependiente que normalmente se inicia en el consumo a través de una pareja consumidora, vive en la calle y tiene una red social muy escasa, por lo que se inicia en los programas sin ningún tipo de apoyo familiar o social".
De la Puente ha llamado, asimismo, a evitar la "opacidad" en la atención a mujeres con problemas de adicción y ha puesto en valor los programas que llevan a cabo en los centros penitenciarios de Villanubla (Valladolid), Dueñas (Palencia) y Brieva (Ávila), en los que también se incorpora la perspectiva de género, incluso con tratamientos a hombres condenados por delitos de violencia.
TRATAMIENTO EN EL CENTRO DE DÍA
Por otro lado, el coordinador del Área Centro de Día ha explicado la intervención realizada desde el centro de tratamiento de manera ambulatoria, en el que se ha atendido a 136 personas, 90 hombres y 46 mujeres con capacidad de asistencia y apoyos suficientes para recibir el tratamiento. Se ha detectado una alta vulnerabilidad en el caso de las mujeres, ya que 34 de las tratadas son víctimas de violencia machista.
Igualmente, ha especificado que se trabaja con perfiles de entre 35 y 40 años, mayormente en situación laboral activa. La cocaína prevalece como sustancia entre los hombres (un 60 por ciento de los tratados), mientras en mujeres destaca la problemática del consumo de alcohol (50 por ciento).
Rivera ha indicado que en estos tratamientos es "muy importante" el apoyo familiar y ha especificado que los hombres suelen contar con ello más que las mujeres, así como ha apuntado a la complejidad que observa la entidad por la "presencia importante" de problemas de salud mental en los usuarios.
Por este motivo, se cuenta con un programa específico para personas que tienen "incidencia" de síntomas psicopatológicos y una comunidad terapéutica, a lo que se suma un tratamiento residencial para casos que fracasan en el tratamiento ambulatorio y otro para mujeres con problemas de abuso de drogas y en situación de violencia de género.
El programa residencial también cuenta con una vivienda de reinserción para quienes hayan concluido su proceso y no cuenten con los apoyos suficientes al salir, de manera que se crea un "puente" entre la terapia y la "vía normalizada".
Por otro lado, el centro de día incorporó en 2025 un programa contra la adicción al tabaco.
PREVENCIÓN EN JÓVENES
En el apartado de Prevención, la coordinadora ha detallado que se centra en adolescentes y jóvenes, ya que el objetivo es "retrasar" la edad de inicio del consumo y "disminuirlos", así como evitar que se pase de un tipo de sustancias a otras.
El tabaco, el alcohol y el cannabis son las drogas de inicio de consumo entre los adolescentes de 14 a 18 años, según un estudio de la Junta, por lo que son las sustancias en las que se hace un "mayor hincapié", ha indicado, para incidir en que las mujeres consumen más drogas legales que los varones, que tienden a las ilegales.
Asimismo, ha detallado que es habitual en el caso de las jóvenes que se inicien en los consumos de la mano de sus parejas masculinas, mientras en el caso de los jóvenes el consumo se relación más con "conductas de riesgo" y asociadas al ocio. Los datos también reflejan que las madres son las que más acompañan a los jóvenes en el tratamiento, con hasta 106 de ellas frente a 66 padres en el servicio de prevención de la entidad en Valladolid.
La vía de entrada de los jóvenes a tratamiento suelen ser tras ser pillados por fuerzas de seguridad del estado, ha agregado, para incidir que el perfil del joven consumidor suele iniciarse a los 13,9 años, un año más que la edad a la que comienzan los perfiles adictos a las pantallas, un fenómeno que aumenta.
Camarero ha advertido, en este sentido, sobre el aumento en toda Castilla y León del uso problemático de las pantallas, las apuestas y los juegos con dinero, que se relacionan con un perfil de joven con mayor prevalencia de trastornos mentales, mayor aislamiento y mayor agresividad en el hogar y que manifiestan un descenso en el rendimiento académico.
En el caso de los varones, es más común la problemática con los videojuegos, mientras en las mujeres, las redes sociales, mientras en ambos casos presentan dificultades sociales y con falta de ocio estructurado.
Ante ello, Aldaba-Proyecto Hombre realiza programas de entre nueve y doce meses de duración, con retirada de dispositivos hasta que lograr que los afectados puedan hacer un uso normal de esta herramienta. En 2025, la entidad atendió 37 casos en Valladolid vinculados al abusos de pantallas.