Ayala durante la visita al inicio de las obras de la red de calor. - AYTO BURGO
BURGOS 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
Burgos ha iniciado este jueves la carrera de su futura red de calor urbana, una infraestructura que supondrá una inversión superior a los 30 millones de euros y que contará con una concesión de explotación de 35 años.
El proyecto contempla el despliegue de unos 10 kilómetros de tuberías subterráneas para suministrar 65 gigavatios hora (GWh) de energía térmica al año, lo que equivale al consumo de unas 7.300 viviendas de la zona de Gamonal.
Durante el acto de presentación, que ha contado con la presencia de la alcaldesa, Cristina Ayala, y el representante de la empresa Engie Xavier Puyal, se ha explicado que el diseño de la red se ha realizado "a la medida del barrio de hoy", pero con capacidad para crecer por fases y "diseñada para durar mucho tiempo"; como eje de la descarbonización urbana de la ciudad.
El corazón del sistema será una central de producción multienergía que combinará tres tecnologías renovables de alta eficiencia. En concreto, la base de la demanda se cubrirá mediante dos calderas de biomasa de 8 megavatios cada una, apoyadas por una caldera alimentada con biogás para aportar rapidez de respuesta ante picos de consumo, y una bomba de calor asistida por geotermia somera de unos 500 kilovatios.
Asimismo, el complejo dispondrá de un gran depósito de almacenamiento térmico de 2.800 metros cúbicos para optimizar los rendimientos del conjunto y garantizar la continuidad del suministro a través de equipos de backup y un diseño troncal ramificado.
El proyecto aspira a sustituir cientos de calderas individuales y comunitarias por una única instalación centralizada y monitorizada en tiempo real, lo que, según los promotores, "reduce emisiones, mejora la calidad del aire de Gamonal y reduce riesgos" a un precio estable y competitivo.
La biomasa utilizada será de proximidad y contará con certificación de sostenibilidad, lo que dinamizará la economía del entorno de Burgos y fomentará una gestión forestal responsable para la prevención de incendios.
Además, la central está diseñada para integrar en el futuro los excedentes térmicos y calores residuales de las empresas del polígono industrial de Gamonal.
Los responsables del proyecto han agradecido la confianza del Ayuntamiento de Burgos y el apoyo institucional para poner en marcha una red que definen como "una espina dorsal térmica sobre la que Burgos puede seguir construyendo su descarbonización urbana en los próximos años".
Por su parte, la alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, ha destacado que la implantación de la nueva red de calor en el barrio de Gamonal constituye "un paso de ciudad, de futuro y de sostenibilidad" que sitúa a la capital burgalesa "a la vanguardia de la eficiencia energética".
Durante el acto de colocación de la primera piedra del proyecto, desarrollado por la compañía Engie, Ayala ha subrayado el impacto que tendrá la infraestructura en la reducción de emisiones, y ha recordado que las calefacciones urbanas son responsables del 20 por ciento de la contaminación en las ciudades y del 95 por ciento de los episodios de alta polución durante los meses de invierno.