S.El Encuentro y el 'Dos y Pingada' ponen fin a la Semana de Pasión de Zamora

Publicado 20/04/2014 13:24:54CET

ZAMORA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Semana Santa de Zamora capital ha finalizado este domingo con la celebración de la procesión de la Cofradía de la Santísima Resurrección y con la degustación del plato de mayor tradición, el Dos y Pingada, consistente en dos huevos fritos, tres lonchas jamón y buen pedazo de pan, con el que se pone el broche final a la vigilia.

Pasadas las nueve de la mañana los dos pasos de esta Hermandad, el Cristo Resucitado y la Virgen del Encuentro, también conocida como la Virgen de la Alegría, han salido de la Iglesia de Santa María La Horta a los sones del himno nacional y, aunque ambos se han dirigido hasta la Plaza Mayor de Zamora, han tomado itinerarios diferentes.

Acompañados por los casi 2.000 cofrades que integran esta Hermandad, las dos imágenes han emprendido sus distintos viajes por las vías de la ciudad, aunque con un punto de destino común, la Plaza Mayor.

El Resucitado ha realizado su recorrido acompañado por un buen número de cofrades, un tamborilero y música festiva, con los que atravesó rúas de la ciudad, y por su parte, la Virgen del Encuentro ha paseado por las calles zamoranas entre marchas fúnebres y ataviada con un mantón negro en señal todavía de luto.

Mientras los dos pasos han viajado por diversos itinerarios, los alrededores de la Plaza Mayor se ha ido llenando de centenares de personas, situados tanto en la calle como en los balcones, dispuestos a celebrar la resurrección de Jesús tras varios días de luto.

Sobre las once de la mañana, la imagen mariana ha llegado a las inmediaciones de la Plaza Mayor donde se ha ido adentrando lentamente hasta ver a su 'Hijo', el Cristo Resucitado, momento en el que la Virgen del Encuentro se ha desprendido del manto negro que le cubría en señal de luto, para dar paso a un atuendo más alegre.

Ha sido en este instante cuando ha tenido lugar el denominado Encuentro, envuelto en una explosión de júbilo de los presentes, con tiros de escopetas, salvas desde los balcones y aplausos, que finalizaron con la tradicional reverencia y una vuelta por la plaza de las dos imágenes de esta Hermandad.

Tras las celebraciones de todos los presentes, los dos pasos han emprendido el viaje de vuelta juntos al templo de salida por la calle Balborraz de Zamora, envueltos en sonidos de flauta, tamboril y marchas triunfantes en lo que es considerado por muchos la primera romería de la primavera.

Al término del desfile procesional se ha oficiado una misa en la iglesia de La Horta, y después los mayordomos han invitado a todos los presentes a un refrigerio.

Mientras en el resto de la capital zamorana pusieron fin a la Semana Santa con la última de las tradiciones; un copioso almuerzo denominado Dos y Pingada, un plato consistente en dos huevos fritos, tres lonchas jamón y buen pedazo de pan con el que se da por finalizada la Semana de Pasión, y que se sirve en la mayoría de cafeterías y restaurantes de la ciudad, aunque también se prepara en los domicilios.

Los orígenes de la cofradía de la Santísima Resurrección se remontan al siglo XVI, dado que existen documentos referidos al año 1544 de una procesión que realizaba en la Plaza Mayor el Encuentro.

Tiene su sede en la parroquia de Santa María de la Horta y sus cofrades visten de calle y portan barra niquelada, rematada con una pequeña imagen del Resucitado y adornada con las primeras flores de la primavera.

La imagen titular de esta cofradía es el Cristo Resucitado, obra de Ramón Álvarez Prieto en madera policromada y representa a Jesús en actitud triunfante tras la resurrección, ataviado con una capa de terciopelo rojo y portando un banderín.

Por su parte, la segunda imagen de esta Hermandad, la Virgen del Encuentro, pertenece a Higinio Vázquez y representa a la Virgen con los brazos abiertos recibiendo a su hijo que ha resucitado.

Fue realizada en 1993 y desde ese año desfilan en esta cofradía en sustitución de otras imágenes que desfilaron con anterioridad y que se encuentran actualmente en la parroquia de La Horta de Zamora.