Archivo - Zona quemada por el incendio en el entorno de los Picos de Europa en agosto de 2025, en Tierra de la Riena (León). - Xuan Cueto - Europa Press - Archivo
LEÓN, 25 Mar. (EUROPA PRESS) -
SEO/BirdLife ha presentado recientemente un recurso de alzada contra la resolución de 3 de febrero de 2026, del servicio territorial de Medio Ambiente de León, por la que se deja sin efecto la suspensión de aprovechamientos cinegéticos en los terrenos afectados por grandes incendios forestales durante el verano de 2025 en la provincia de León y, de este modo, se autoriza la caza y la entrada de ganado en los montes quemados.
La ONG ha señalado que esta decisión podría vulnerar el artículo 92.1 de la Ley 3/2009 de Montes, que establece la suspensión automática de los aprovechamientos cinegéticos durante cinco años tras un incendio. Además, la organización ha exigido que la Administración aporte la acreditación técnica previa, que sería la única razón que podría justificar la retirada de la suspensión, algo que no ha hecho hasta el momento.
La resolución, según ha estimado, "carece de justificación alguna", no valora la situación "real" de los montes incendiados ni la compatibilidad de reabrir la caza coto por coto. Según el informe Incendios y Biodiversidad que la organización publicó el pasado 1 de octubre con motivo del Día Mundial de las Aves y que revela el impacto de los incendios forestales ocurridos este verano, 36 espacios protegidos de la Red Natura 2000 de Castilla y León han sufrido daños directos y, en la provincia de León, algunos presentan entre un 15 y un 79 por ciento de su superficie arrasada por el fuego.
La afección alcanza asimismo a varias IBA, entre ellas la Sierra de La Cabrera, los Montes Aquilanos o Riaño, donde se han perdido amplios sectores de hábitat "esencial" para la fauna amenazada, según ha informado a Europa Press en un comunicado SEO/BirdLife.
LOS HÁBITATS, EN ESTADO "MUY VULNERABLE"
Al respecto, ha incidido en que la autorización de la actividad cinegética en los terrenos que han sufrido un incendio de esta magnitud supone "una presión adicional" en un momento en el que tanto la fauna como los hábitats más sensibles (matorrales de alta montaña, piornales, bosques con sotobosque y arandaneras) se encuentran en un estado "muy vulnerable". A consecuencia de los incendios, ha explicado, ha desaparecido prácticamente la cubierta vegetal, los procesos erosivos se aceleran y la fauna carece de alimento o lugar donde cobijarse, tanto de día como de noche.
De esta forma, ha continuado, especies como el urogallo común, incluido en el Libro Rojo de Aves de España (2021) con la categoría de 'En Peligro Crítico' y catalogado como 'En Peligro de Extinción' en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, depende de bosques maduros con sotobosque y arandaneras, formaciones vegetales que han sido "severamente dañadas" por los incendios forestales.
Otras especies como la perdiz pardilla, 'Vulnerable' en el Libro Rojo y cuya caza ha sido restringida desde hace años para permitir la recuperación de sus poblaciones, también están ligadas a matorrales y pastizales de alta montaña y han visto trastocada más de la mitad de su área reproductora reciente, lo que incluye la pérdida de refugios esenciales.
En el caso del ruiseñor pechiazul, incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, los piornales de montaña que constituyen su hábitat fundamental han sufrido daños extensos y, según el informe Incendios y Biodiversidad, no recuperarán su estructura funcional antes de, como mínimo, nueve años, lo que compromete los núcleos poblacionales de esta especie en varias zonas de la provincia de León.
"CONTRADICCIÓN ADMINISTRATIVA"
A ello se suma una "contradicción administrativa difícil de justificar": el mismo día que se reabre la caza la Junta de Castilla y León aprobó la resolución de 3 de febrero de 2026, del servicio territorial de Medio Ambiente de León, sobre levantamiento de la suspensión de aprovechamiento ganadero en los terrenos forestales afectados por grandes incendios sucedidos en la anualidad 2025 en la provincia, lo que autoriza el pastoreo en los montes incendiados en los que se reconocen riesgos de pisoteo, erosión y fragilidad del rebrote.
"Por una parte justifica que es necesario reabrir la actividad cinegética argumentando que los ungulados silvestres perjudican a la regeneración de la vegetación tras los incendios, y por otra parte, está autorizando que simultáneamente entren ungulados domésticos a pastorear en esas mismas áreas", ha apostillado.
OPORTUNIDAD "REAL" A ESPECIES EN REGRESIÓN
Por todo ello, SEO/BirdLife ha solicitado la suspensión cautelar de la resolución y ha advertido que los primeros años tras un incendio son "determinantes", por lo que minimizar la perturbación es "imprescindible" para que los ecosistemas de montaña puedan recuperarse y para dar una oportunidad "real" a especies que se encuentran en regresión.
Por último, la organización ha recordado que las poblaciones de las especies cinegéticas sobre las que se quiere ejercer esta actividad no podrán recuperarse adecuadamente si no se toman medidas para mejorar su estado; medidas que pasan por el cese temporal de su caza. Además, ha apuntado que el hecho de cazar animales en terrenos incendiados se trataría en realidad de ejecutar estas acciones en los denominados "días de fortuna", es decir, en aquellos días y situaciones donde los animales no tienen capacidad ni de esconderse ni de huir, lo cual no está permitido por la legislación en materia cinegética.