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Los ofibuses reducen un 13,8% los municipios sin acceso a servicios bancarios presenciales en CyL - EUROPA PRESS
VALLADOLID 26 May. (EUROPA PRESS) -
La subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, ha diferenciado este martes entre la situación financiera de la población inmigrante en general y la que afronta la población en situación irregular, que, según ha constatado, sufre un problema de bancarización ya que sólo uno de cada ocho abre las denominadas cuentas de pago básico (CPB).
Núñez ha recordado al respecto que las cuentas de pago básico fueron concebidas como un instrumento de inclusión financiera y ha lamentado que "no están cumpliendo el objetivo", tras lo que ha apuntado a varios motivos como la falta de información, las limitaciones en la oferta y los requisitos derivados de la normativa antiblanqueo.
Soledad Núñez ha cifrado en unas 25.000 las aperturas de cuentas de pago básico en promedio anual, un número "muy inferior" al flujo de inmigrantes en situación irregular, que ronda entre las 614.000 y las 838.000 personas, que, según ha augurado, podría aumentar tras el proceso extraordinario de regularización que termina el 30 de junio.
Esta es una de las principales conclusiones del Informe de Inclusión Financiera 2025 elaborado por el Banco de España que ha puesto el foco de manera específica en la accesibilidad a los servicios bancarios por parte de la población inmigrante.
Para mitigar este problema de bancarización, la subgobernadora del Banco de España ha abogado por reforzar la educación financiera, facilitar el acceso a estas cuentas y avanzar en la adaptación de productos y prácticas que permitan a las entidades gestionar mejor los riesgos regulatorios.
Además, ha abogado por mejorar el marco normativo, "una línea en la que ya se inscribe el anteproyecto de Ley de la Autoridad de Defensa del Cliente Financiero, que incorpora medidas para clarificar y facilitar su acceso", ha recordado.
Soledad Núñez ha destacado que las competencias y comportamientos financieros de la población inmigrante "difieren poco" de los de la población nacida en España y ha precisado que las diferencias "se reducen aún más" cuando se tienen en cuenta las características distintivas de edad y renta en ambos grupos.
En total, el grado de bancarización en los inmigrantes alcanza el 93 por ciento, frente al 99 por ciento de la población española, y destaca por un mayor uso de las remesas (18 por ciento, frente al 1 por ciento de los nativos en la población general) y del denominado "crédito informal".
Por último, Núñez ha constatado también un mayor rechazo a las solicitudes del mercado de crédito que se sitúa en un 12,0 por ciento frente al 6,8 por ciento para la población nacional.