Archivo - Una mujer con un niño en brazos recibe ropa de invierno y zapatos que la Fundación Madrina entrega a familias en riesgo de vulnerabilidad en la sede de la Fundación Madrina, a 10 de febrero de 2023, en Madrid (España). Con motivo de la Campaña d - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
Crece 1,3 puntos la tasa de riesgo de pobreza y empeoran los porcentajes de carencia material y social severa y dificultad para finalizar el mes VALLADOLID 5 Feb. (EUROPA PRESS) -
El porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social en Castilla y León --la denominada tasa AROPE-- subió al 24,1 por ciento en 2025, frente al 24,0 por ciento de 2024, lo que supone una décima más que hace un año, y se situó 1,6 puntos por debajo de la media que bajó en este caso una décima al pasar del 25,8 al 25,7 por ciento.
El año pasado Castilla y León se quedó 1,8 puntos por debajo de la media por lo que empeora dos décimas la diferencia.
No obstante, Castilla y León mantiene el séptimo peor dato entre las tasas AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social que lideraron Andalucía (34,7 por ciento), Castilla-La Mancha (34,0 por ciento) y Región de Murcia (32,5 por ciento), según consta en la Encuesta de Condiciones de Vida (EDV) publicada este jueves por el INE con datos definitivos del año 2025.
En el lado contrario, País Vasco (14,7 por ciento), Illes Balears (15,2 por ciento) y Comunidad Foral de Navarra (16,5 por ciento)presentaron las tasas de riesgo de pobreza o exclusión social más bajas.
Y en cuanto a las tasas de riesgo de pobreza, Castilla y León ha registrado la séptima más alta --hace un año alcanzó la octava-- con un 19,8 por ciento, 1,3 puntos más que en 2024, cuando se situó en el 18,5 por ciento, y tres décimas por encima de la media de España (19,5 por ciento que baja dos décimas).
Estos datos empeoran los registrados hace un año cuando Castilla y León anotó la octava tasa de riesgo de pobreza más alta del país --ahora sube un puesto-- y además fue 1,2 puntos inferior a la media, que en este caso supera.
Las más elevadas se han dado en Andalucía (27,7 por ciento), Región de Murcia (26,7 por ciento) y Extremadura (26,2 por ciento) mientras que País Vasco (9,3 por ciento), Illes Balears (11,6 por ciento) y Comunidad Foral de Navarra (12,3 por ciento) presentaron las tasas de riesgo de pobreza más bajas.
Y según este informe, el porcentaje de población que se encontraba en situación de carencia material y social severa en Castilla y León se situó en el 6,7 por ciento, dos décimas más que el año pasado y 1,4 puntos por debajo de la media que bajó del 8,3 al 8,1 por ciento --el año pasado la diferencia era de 1,8 puntos por lo que Castilla y León pierde cuatro décimas--.
Por su parte, un 8,0 por ciento de la población de Castilla y León llegó a fin de mes con "mucha dificultad", frente al 8,5 en España, que baja medio punto respecto al porcentaje de 2024, mientras que Castilla y León ha sumado precisamente medio punto al pasar del 7,5 al 8,0 por ciento que es además el sexto peor dato de las autonomías.
Castilla-La Mancha (12,7 por ciento), Región de Murcia (12,1 por ciento) y Canarias (11,5 por ciento) fueron las comunidades autónomas con mayores porcentajes de personas que llegaban a fin de mes con "mucha dificultad" en 2025 y las que presentaron los menores porcentajes fueron País Vasco (3,8 por ciento), Aragón (4,7 por ciento) e Illes Balears (4,8 por ciento).
Además, un 10,6 por ciento reconoce retrasos en pagos relacionados con la vivienda principal o en compras a plazos, de nuevo peor dato que hace un año, cuando se quedó en el 10,0 por ciento, pero por debajo de la media que baja al 13,3 por ciento y séptimo menor porcejante del país.
Asimismo, un 30,3 por ciento de la población afirma que no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos, por debajo de la media (36,4 por ciento) pero 2,6 puntos más que en la encuesta de hace un año cuando ese porcentaje se quedó en el 27,7 por ciento. Es el noveno mayor porcenjate.
Por último, un 29,5 por ciento de la población de Castilla y León asegura que no puede permitirse ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año, de nuevo peor dato que hace un año cuando se quedó en el 27,0 por ciento pero inferior a la media del país (32,2 por ciento). Es en este caso el décimo mayor porcentaje.