VALLADOLID 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Universidad de Valladolid (UVA) inició esta semana las obras de restauración de sus famosos leones del atrio de su edificio histórico, unas esculturas sobre las que pesa una leyenda supersticiosa relacionada con su número.
En concreto, la tradición advierte de que aquel universitario que cuente el número de leones que acota la entrada al edificio histórico de la UVA, actual Facultad de Derecho, no culminará con éxito sus estudios, pero ¿cuál es el origen de estos leones y por qué están ahí?.
Los pilares que sustentan los leones de la Universidad tienen su origen en costumbres que en este caso se remontan hasta el Medievo. Su función era sujetar las cadenas que delimitaban el perímetro acotado.
Dichas cadenas, hoy desaparecidas en el atrio universitario, podían estar sujetas a los fustes mediante argollas insertadas en la piedra o abrazaderas de hierro forjado en forma de aros.
La presencia de estas cadenas indicaba que el edificio estaba exento de fuero; es decir, que quien se refugiaba en el recinto cercado quedaba al margen de la legislación ordinaria y se sometía a la jurisdicción de propia del espacio, un privilegio reservado a Iglesia, Universidad y rey, motivo por el que están presentes frente a catedrales, templos, universidades, colegios o palacios favorecidos por algún monarca.
Estos grandes pilares permitían en su parte más alta colocar motivos heráldicos que proclamaban de forma visible que la institución o linaje gozaba de un fuero propio de concesión real.
En Valladolid, pueden encontrarse pilares similares en torno a la iglesia de San Pablo, monumento emblemático de la ciudad escenario de acontecimientos históricos de relevancia como la reunión de las Cortes de que tomaron juramento a Carlos I como rey de Castilla y León.