Tres detenidos en Valladolid por provocar el desalojo de una discoteca tras rociar gas pimienta - POLICÍA NACIONAL
VALLADOLID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido en Valladolid a tres varones como presuntos autores de un delito de desórdenes públicos y lesiones por rociar gas pimienta en el interior de una discoteca de la capital, unos hechos que obligaron a evacuar el local y causaron irritación ocular y problemas respiratorios a varios clientes. Los individuos cometieron esta acción para recibir un pago económico por parte de un extrabajador del servicio de seguridad del establecimiento.
El primer varón fue detenido en la madrugada del 2 de mayo, la misma noche de los hechos, mientras que el día 11 de junio se detuvo a los otros dos por los mismos delitos. En la mañana del viernes 19 de junio se ha tomado declaración al cuarto implicado como investigado no detenido, según ha señalado la Policía Nacional en un comunicado recogido por Europa Press.
Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 5.15 horas del 2 de mayo, cuando agentes de la Policía Nacional fueron comisionados para acudir a una discoteca de la ciudad, donde el personal de seguridad había retenido a un individuo que, según manifestaban, había vaciado un bote de gas pimienta en el interior de la sala.
A su llegada, los agentes observaron en la vía pública a más de 300 personas concentradas en las inmediaciones del local, muchas de ellas tosiendo, con irritación ocular y tratando de lavarse los ojos con agua, síntomas compatibles con la exposición a sustancias irritantes.
Un portero del establecimiento informó a los policías de que el varón retenido había rociado gas pimienta en el interior de la discoteca, lo cual generó desorden, desconcierto y una evacuación inmediata para evitar daños mayores y prevenir una posible estampida.
Dado que el presunto autor permanecía aún en el interior, los agentes accedieron al local utilizando mascarillas de protección, ya que la presencia del gas seguía siendo perceptible en el ambiente, y, tras localizar al individuo señalado, procedieron a sacarlo al exterior e introducirlo en el vehículo policial, tanto para proteger su integridad física ante posibles represalias como para proceder a su detención por un presunto delito de desórdenes públicos.
En el exterior, uno de los porteros indicó a los agentes la presencia de un recipiente de gas pimienta en la acera, a unos cuatro metros de la entrada, que fue recogido y entregado conforme al protocolo, y en el interior del local se localizó otro bote similar.
El gerente de la discoteca manifestó que, mientras se encontraba en la pista de baile, observó cómo el detenido alzaba la mano por encima de su cabeza y rociaba el contenido de un spray en todas direcciones. Inmediatamente comenzó a notar picor intenso en garganta y ojos, así como tos, síntomas que afectaron a numerosos clientes, quienes iniciaron la huida precipitada hacia las salidas.
El responsable del local añadió que había visto entrar al detenido acompañado de otros dos individuos, a quienes conocía, y explicó que tenía constancia de que un exmiembro del equipo de seguridad, recientemente desvinculado del servicio, habría ofrecido 400 euros a quien lanzara gas pimienta en la discoteca mientras estuviera en funcionamiento. Indicó además que circulaba un archivo de audio en redes sociales que confirmaría dicha oferta.
El dispositivo policial solicitó la presencia de recursos sanitarios, por lo que se personó en el lugar una UVI móvil y un recurso vital básico, los cuales atendieron a dos mujeres que presentaban dificultad respiratoria y ansiedad, y fueron dadas de alta en el lugar tras recibir asistencia. Ambas interpusieron denuncia por las lesiones sufridas.
Las gestiones policiales permitieron determinar que los hechos estaban premeditados, motivados por la oferta económica realizada por un varón que mantenía un conflicto con la nueva empresa de seguridad del local.
Los tres implicados habrían acordado ejecutar la acción cuando la discoteca estuviera llena y disponían de un vehículo para huir tras el ataque, el cual provocó un "grave riesgo para la salud y la integridad" de los clientes, así como un perjuicio económico para el establecimiento.
Tras la detención del primer autor la misma noche del 2 de mayo, la investigación continuó y se logró la detención de otros dos implicados el 11 de junio, mientras que el cuarto y último participante ha sido investigado, no detenido, por su presunta inducción a la comisión de desórdenes públicos.