BARCELONA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Fira de Barcelona y de Alimentaria, Josep Lluís Bonet, ha erigido este salón como una herramienta para ayudar a las empresas a dar el salto a nuevos mercados, cohesionar el sector agroalimentario y darle la visibilidad necesaria para aumentar su proyección y concienciar sobre su importancia.
Así lo ha dicho este viernes en los Desayunos CTecno, donde ha participado en la conferencia 'TIC y alimentación: Binomio de competitividad, binomio de futuro", donde también han debatido sobre las nuevas tecnologías y la innovación el director general de Mercabarna, Josep Tejedo, y el responsable de sistemas de Danone para el sur de Europa, Toni Velamazán.
Bonet ha indicado que Alimentaria 2012 organizó 8.000 entrevistas de pymes con profesionales de todo el mundo, se introdujo en el mundo de las redes sociales y registró más de 30 millones de impactos en cuatro días, y del salón también salió la Fundación Dieta Mediterránea: "Somos un referente".
La próxima edición se celebra en 2014, lo que supone una gran oportunidad para el sector agroalimentario español, ya que será el Año Internacional de la Dieta Mediterránea.
Una vez más, ha insistido en que las pymes exporten para combatir la crisis y el auge de las marcas blancas, y ha sostenido que Alimentaria es la principal feria de la alimentación y las bebidas porque está orientada a la internacionalización: "Es una pena que la falta de financiación no permita acelerar el proceso. Algunos nos hemos avanzado, pero ahora es necesario que todas las empresas exporten".
Ha asegurado que el sector agroalimentario español es "ganador en el mundo" y que, según la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (Fiab), esta industria obtuvo unas ventas de más 86.290 millones de euros en 2012, un 2,68% menos por la bajada de precios y no por un menor volumen, y las exportaciones se situaron en 22.078 millones, un 9,4% más.
Ha añadido que Barcelona y Catalunya son el núcleo duro y con una clara vocación de liderar el sector, y ha incidido en la necesidad de sinergias con los centros de innovación y las universidades a favor de una mayor competitividad: "La unión hace la fuerza".
BOICOT AL CAVA
El también presidente de Freixenet se ha referido al boicot a los cavas catalanes: "Lamentablemente hemos tenido boicot, y se va acumulando a otros que hemos tenido anteriormente, lo que crea desazón e incertidumbre".
Ha defendido que la innovación ha sido una "constante" en Freixenet y se ha aplicado en todos los ámbitos, desde las viñas hasta el producto final, y ha señalado que la compañía fue pionera en la fermentación a temperatura controlada en los 70, a la vez que ha incorporado mecanismos de automatización en el proceso de producción.
"La internacionalización está en nuestro ADN", se enorgullece Bonet, que recuerda que su abuelo ya intentó dar el salto a nuevos mercados en los años 30, y, pese a que nadie se lo creía en aquel momento, Freixenet logró desembarcar con el tiempo en Estados Unidos, Asia, Australia, Europa --incluyendo la asignatura hasta ahora pendiente de Francia--, y la compañía ha puesto los ojos en África --actualmente exporta a 140 países--.
Por su parte, Tejedo ha apuntado que el sector está en plena vorágine de modificaciones y que está implementando la innovación: "Los productores alquilan satélites para ver el grado de maduración de las cosechas de la competencia. Esto es innovación".
Velamazán ha recordado que el primer yogur de Danone se produjo en Barcelona en 1919, y ha defendido la apuesta de la compañía por la internacionalización, ya que sus productos llegan a siete billones de consumidores en todo el mundo y están creciendo en países emergentes, así como por la innovación, necesaria para ganar en eficiencia, aumentar ventas y no perder posiciones respecto a sus competidores.