MADRID 11 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Tribunal Supremo tendrá que decidir si es un juzgado de Barcelona o uno de Madrid el que siga adelante con el concurso de acreedores de Cacaolat y sea el que autorice a la administración concursal de Clesa la venta de la firma de batidos.
Así se desprende del auto del Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid, que ha solicitado al Supremo que despeje esta cuestión, después de solicitar al Mercantil número 6 de Barcelona que se inhibiera del caso por falta de competencia "objetiva y funcional", propuesta que fue rechazada con la consiguiente suspensión del proceso de venta.
Dicha resolución se notificará a los cuatro posibles interesados en hacerse con el control de Cacaolat: Vichy Catalán, el grupo Victory Corporate, Capsa, propietaria de Central Lechera Asturiana, y Ruores Reengieneering.
La petición del juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid se produce después de que éste autorizara a la administración concursal de Clesa a vender el 95% de Cacaolat por un mínimo de 20 millones de euros con el fin de disponer de liquidez para hacer frente a sus deudas, entre ellas las que tiene contraídas con proveedores y plantilla.
El problema estriba en que el juzgado de lo Mercantil número 6 de Barcelona había decidido seguir adelante con el procedimiento concursal de Cacaolat después de que los administradores de Clesa solicitaran que su expediente concursal se trasladara a Madrid.
El juzgado Mercantil de Barcelona había autorizado también la venta de las unidades productivas y marcas de Cacaolat y había asegurado que la tramitación del procedimiento de Cacaolat estaba muy avanzada.