Roger Torrent, Mnica Roca, Ada Colau, Constantí Serrallonga y Pau Relat, conversando antes de la rueda de prensa de presentación de los resultados de Fira de Barcelona en 2021 - EUROPA PRESS
BARCELONA, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -
El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Roger Torrent; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la presidenta de la Cámara de Comercio de la ciudad, Mnica Roca, han afirmado que encaran con "optimismo" la actividad de Fira de Barcelona para 2022.
Lo han dicho en rueda de prensa este miércoles, junto con el presidente y director general de Fira de Barcelona, Pau Relat y Constantí Serrallonga, que ha presentado los resultados de la institución en 2021, cuando ha facturado 60 millones de euros y ha obtenido un Ebitda negativo de 10 millones.
Torrent ha destacado que Fira de Barcelona ha preservado los puestos de trabajo, tomado medidas para velar por la seguridad de los asistentes a eventos, acogido "uno de los principales puntos de vacunación" y contribuido a impulsar la reactivación económica en el contexto de crisis por la pandemia.
"Podemos ser optimistas, tenemos que ser optimistas con el futuro de la Fira", ha insistido, y ha defendido anteponer los objetivos compartidos a los particulares, augurando que la institución continuará siendo en 2022 un motor socioeconómico para Catalunya, en sus palabras.
COLAU Y ROCA
Colau ha asegurado que el trabajo realizado por Fira en 2021 le permite "entrar en 2022 con buenas condiciones y perspectivas", y ha recordado que recientemente ha asumido la gestión del Centro de Convenciones Internacionales de Barcelona (CCIB), algo que permite diversificar su oferta.
"Los momentos vuelven a ser complicados, pero hay motivos para el optimismo", ha sostenido la alcaldesa, que ha agradecido a Fira haber cedido sus equipamientos para acoger a personas sin hogar durante la pandemia y para ejercer como centro de vacunación.
Roca ha puesto en valor que Fira haya buscado fórmulas alternativas para celebrar sus eventos, y la ha animado a seguir trabajando en la recuperación del sector, para "relanzar Barcelona como capital internacional del intercambio de conocimiento e ideas".
Ha insistido en "ser optimistas" de cara a 2022 y ha apostado por seguir trabajando en la celebración de congresos, aunque esto implique más riesgo económico que optar por no acogerlos, según ella.