La escritora Alejandra Costamagna - EUROPA PRESS
BARCELONA, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -
La escritora y periodista chilena Alejandra Costamagna narra el vacío y la ausencia en la novela 'Dónde puedo dejarlo' (Anagrama), un libro ambientado en el Chile en la transición entre la dictadura y la democracia a través de la historia de una amistad interrumpida.
"Cómo se narra el vacío, cómo se pone palabras a la ausencia" fueron las preguntas que la escritora se hizo a partir de una imagen de un padre que celebra el cumpleaños de una hija desaparecida con una comida con amigos alrededor de una mesa con un sitio vacío.
'Dónde puedo dejarlo' narra la amistad de dos amigas en el Chile de 1989 cuando cumplen 18 años y una de ellas huye sin dejar rastro al formar parte de una organización clandestina, mientras que la otra queda insertada en un vacío, especulación y recuerdo, con noticias esporádicas de su amiga.
Costamagna (Santiago de Chile, 1970) ha explicado que la forma de la escritura del libro también tiene que ver con esa ausencia y la presencia del vacío, "con una escritura fragmentada, balbuceos y un registro cercano a la poesía".
Hablar del vacío implicaba hacer "un lenguaje de vacíos", ha explicado Costamagna, quien en esta novela cercana al lenguaje poético hizo mucha prueba buscando un sonido en la novela acorde a esa sensación.
LA ATMÓSFERA DE LA NOVELA
La escritora ha afirmado que inició la escritura de la novela antes de la pandemia, pero que durante ella tuvo un bloqueo, por lo que de alguna manera el encierro se fue colando en la novela: "Hay algo de esa atmósfera de la pandemia sobre la pérdida, la ausencia, el duelo no resuelto".
Ha subrayado que ensayó muchas perspectivas para encarar la novela, pero que la segunda persona que usa en una parte de la obra, le servía para aunar dos vidas y permite "flexibilidad y apertura" en esa amistad con la ausencia como protagonista.
La autora, que fue finalista del Premio Herralde con 'El sistema del tacto', ha remarcado que ha querido sacar la amistad del cliché romántico, y ha considerado que "hay algo profundamente amoroso en la complicidad" que se establece entre ellas.
1989 COMO TELÓN DE FONDO
Costamagna ha dicho que la novela está ambientada en 1989 como telón de fondo en un momento en el que el país estaba en una situación indeterminada, un contexto que "habilita la desaparición, el silenciamiento y una cierta impunidad".
Ha afirmado que es un periodo que "sienta algunas bases de la impunidad que habilita que hoy pueda resurgir un pinochetismo", y ha alertado de que con el nuevo presidente José Antonio Kast se ha retrocedido en programas sociales en el breve periodo que lleva en el poder.
La escritora ha subrayado que, como en otras novelas suyas, la "traza política aparece desde lo afectivo, desde la intimidad", en una novela en la que juega un papel el recuerdo, la memoria y la imaginación y en la que no ha querido dar muchos detalles de la organización clandestina para no desactivar la historia en minúscula de las protagonistas.
"La vulnerabilidad del recuerdo se sostiene en la solidez del afecto", ha indicado Costamagna, quien ha dicho que ante la imposibilidad de recordar 100% el afecto y la imaginación toman un camino propio y está última busca vislumbrar un futuro más allá del relato de pesimismo que se ha instalado en el mundo, según la autora.