BARCELONA, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
El candidato a la Alcaldía de Barcelona por el PP, Josep Bou, se ha comprometido este miércoles a facilitar la creación de 60.000 empresas en la ciudad y a alcanzar el pleno empleo en cuatro años, con una alfombra roja a los empresarios e inversores: "Me visto de lagarterana" si hace falta para que una empresa abra y cree 100 puestos de trabajo.
Apuesta por un plan de impulso a la actividad económica y el empleo --llamado 'Aixeca't Barcelona'-- que genere confianza y baje impuestos, ha explicado el también empresario en el ciclo 'Dinars Cambra' de la Cámara de Comercio de Barcelona, al que ha asistido el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández.
Ha defendido también la necesidad de redistribuir la riqueza, aunque defiende que se debe enseñar a pescar en lugar de dar el pescado, ante lo que le han preguntado por la contradicción de esta idea con que diera 50 euros a personas sin techo en un solar en Drassanes: "Fue un hecho humano, y no empresarial", porque uno de los jóvenes le dijo que no tenían dinero ni para comer.
Bou ha explicado que le dio el dinero para que se lo repartiera para comer, aunque ha resaltado que esta no es la forma de solucionar su situación --que requiere medidas--, y ha señalado que también se requieren soluciones para el 'top manta', que debe eliminarse de la ciudad, según él, que este mismo miércoles ha hablado del asunto con manteros.
Aboga por que los emprendedores no paguen tasas municipales los tres primeros años; por reducir un 32% el IBI y hacerlo de forma escalonada, y por ampliar subvenciones a familias numerosas, también para evitar que mujeres aborten cuando ya tienen dos hijos por razones económicas: "Si quieren que lo hagan, pero que no haya una causa económica para dar este paso".
Ha destacado que él, como empresario y su experiencia en Empresaris de Catalunya, hablaría con las empresas que trasladaron su sede fuera de Catalunya para que volvieran a una Barcelona con una Alcaldía fuerte: "Yo puedo hacerlo, porque piensos como ellos. Sé lo que piensa un empresario".
Ha añadido que hay empresas que podrían emplear a más personas con contratos fijos en lugar de temporales y les ha pedido un esfuerzo en este sentido: "Porque el PP sobretodo debe ser popular. Tenemos criterio, pero también tenemos alma", algo que ha dicho también de los empresarios.
DIFERENCIAS Y PARECIDOS CON VALLS
Le han pedido que cite tres diferencias entre él y el alcaldable con apoyo de Cs, Manuel Valls, y ha citado que Valls es socialista y él no --porque es incompatible con la libertad--, y que Valls ha puesto un cordón sanitario --a la extrema derecha-- que él rechaza.
Así, Bou no descarta pactar con ningún partido mientras sea constitucionalista, y ha señalado que entre el exprimer ministro francés y él "no hay tantas diferencias", y finalmente ha bromeado con que su tercera diferencia es que Valls es francés y él es catalán.
Preguntado sobre el rechazo de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), ha sostenido que estas cuentas no eran reales, ya que se habían hinchado los ingresos, por lo que estaba desequilibrado, según él: "Estos presupuestos llevaban veneno en sus números".
EL 30% DE PISOS SOCIALES, DE "CHIFLADOS"
Sobre si mantendría la obligación de que los promotores de vivienda destinen un 30% a pisos sociales, ha criticado la medida y ha dicho que se podría destrozar una finca al poner gente de un determinado estatus social en un edificio de pisos de determinado valor: "¿Están chiflados?", se ha preguntado.
"La Barcelona de Colau está maniatada, encorsetada por prejuicios ideológicos que se han convertido en ordenanzas y mensajes de freno a la actividad económica", que han llevado a una ciudad ahogada por las regulaciones, herida a nivel internacional, con los impuestos más altos de España y en la que la burocracia representa un impuesto invisible para el empresario, según él.
Considera que el hecho de ser España ha permitido a Barcelona crecer hasta ser lo que es: "Lo digo como empresario: España nos interesa", ha añadido Bou, que ha dicho que su objetivo es que Barcelona vuelva a funcionar y vuelva a tener grandes ambiciones, para lo que requiere una visión empresarial, según él.
Ha criticado que, en los últimos cuatro años, "el Ayuntamiento ha perdido el norte, y el gobierno autonómico ha perdido la cabeza", y ha dicho que la Generalitat históricamente ha menospreciado a Barcelona, que es solidaria con el resto de Catalunya, algo que ve positivo siempre que no se dejen de lado los servicios y las inversiones en la ciudad.