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LLEIDA, 22 (EUROPA PRESS)
La portavoz del grupo municipal Comú de Lleida, Laura Bergés, ha criticado que el gobierno municipal del PSC encabezado por Félix Larrosa pretenda impulsar una nueva ordenanza de civismo que prohíba el uso del burka en el espacio público: "No soluciona el problema, lo amplifica", ha dicho en declaraciones a Europa Press este miércoles.
"Es un problema que haya mujeres que no puedan exhibir la cara, pero el abordaje que está haciendo el Partido Socialista de esta cuestión me parece más propio de otros partidos", ha lamentado y, según ella, no es casual que los socialistas hayan decidido impulsar la medida al día siguiente de conocerse la séptima prórroga del actual contrato de limpieza del ayuntamiento.
Ha dicho que, sin negar la importancia que pueda tener el debate, es una medida que afectaría a unas 10 personas en la ciudad y ha asegurado que el gobierno municipal no ha hecho "ningún trabajo previo" en políticas de integración, con el colectivo musulmán y con las mujeres musulmanas que llevan estas prendas.
"No ha hecho nada para convencerlas, seducirlas, ayudarlas, acompañarlas, intervenir en sus entornos para evitar que lleven estas vestimentas", y ha lamentado que se alimenta la polarización social y discursos que se deberían combatir.
CONSTITUCIONALIDAD DE LA MEDIDA
En 2010 Lleida ya intentó prohibir el burka y niqab en espacios municipales, pero la ordenanza fue anulada por el Tribunal Supremo argumentando que los ayuntamientos no tienen de competencias para limitar este derecho fundamental, situación que Bergés cree que se puede repetir.
"Entiendo que esto tiene dificultades de encaje legal, porque efectivamente existen estas sentencias que lo habían tumbado previamente. Volver a insistir nos preocupa sobre todo porque no se está haciendo lo que podría ser efectivo de verdad para generar convivencia y evitar situaciones de discriminación de la mujer", ha dicho.
POSICIÓN DEL GRUPO
La portavoz ha dicho que están estudiando la ordenanza en su conjunto, y ha avanzado que si en el tiempo en que los grupos pueden hacer sus aportaciones hasta la votación definitiva no se modifica el texto, no le darán apoyo, y ha criticado otras cuestiones sobre la ordenanza.
No está de acuerdo en el tratamiento de la prostitución y ha reclamado una ordenanza específica: "No nos parece un tema de civismo, sino de violencia sexual", y también ha considerado que existe un sesgo en el tratamiento de la pobreza por el régimen sancionador elevado para acciones que, probablemente, harán personas en situación de pobreza, como por ejemplo lavarse en fuentes.