BARCELONA, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Autovía de Castelldefels, la C-31, y la Autopista del Garraf, la C-32, que desde 2009 funcionan con el sistema de velocidad variable, pasarán a estar limitadas a 100 y 120 kilómetros por horas este lunes, tras más de dos años de zona 80.
Así, a partir de este lunes los conductores podrán superar el límite máximo de 80 kilómetros por hora que estaba fijado desde 2008, cuando se implementó esta limitación en todos los accesos a Barcelona en el marco de un plan de mejora medioambiental del tripartito.
Estas dos serán las primeras vías que tendrán el nuevo límite, después de que el conseller de Interior, Felip Puig, anunciara el pasado lunes que daba el carpetazo definitivo a una de las medidas más polémicas de su antecesor, Joan Saura, e informara de cómo quedaba el nuevo mapa de velocidades.
Según ha informado el Servei Català de Trànsit (SCT), el proceso de sustitución de la señalización fija y luminosa de estas vías --que indicaba que se tenía que ir como máximo a 80-- se prolongará desde el domingo a las 22 horas hasta el lunes a las 6.
Durante este periodo, en que el límite será de 80 kilómetros por hora, Trànsit pide a los conductores que extremen la prudencia y respeten las señales, y avisa de que se producirán cortes puntuales de tráfico.
De los 78 kilómetros que estaban hasta ahora limitados a 80, se modificarán 53,3, en un proceso paulatino que durará hasta marzo, cuando todas las señales fijas se habrán sustituido con los nuevos límites, con un coste de 76.000 euros.
EXTENDER LA VARIABLE A TODOS LOS ACCESOS
El objetivo del Govern es que se instale el sistema de velocidad variable, que ya funciona en la Autopista del Garraf y la de Castelldefels, en todos los accesos a la capital catalana antes del final de la legislatura, aunque lo condiciona a la situación económica, y para lo que prevén un presupuesto de seis millones de euros.
Según el nuevo mapa de velocidades que aplicará Interior en el resto de accesos, en la C-31 norte el límite será de 120 kilómetros por hora hasta antes de llegar a Badalona, donde bajará hasta los 80; en la B-20 será de 100 y 80 en los túneles, hasta pasar a 80 también hasta el Nus de la Trinitat; y en la C-58, se podrá circular como máximo a 80 kilómetros debido a las obras.
En la carretera de Sant Cugat del Vallès, la C-16, el límite de acceso a Barcelona pasará de 90 a 80 kilómetros por hora, pasando por los Túneles de Vallvidrera, y en la B-23, se seguirá circulando como máximo a 80, mientras que la A-2 tendrá un límite de 100 kilómetros.