Los dos amigos cuyas llaves se hundieron en el crucero siniestrado están ya en Cantabria

Costa Crucero
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Europa Press Catalunya
Actualizado: lunes, 16 enero 2012 18:22

Alfredo cuenta que "la cosa se puso muy fea" pero consiguieron salir

SANTANDER/BARCELONA, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

Purificación Balbás y Alfredo Herreros, los dos amigos de Cantabria que viajaban en el crucero italiano Costa Concordia siniestrado este sábado en costas italianas, se encuentran ya en Torrelavega, a donde han llegado este lunes a primera hora.

A su llegada al Aeropuerto de El Prat de Barcelona este domingo, explicaron que tardarían a volver a su casa tras perder las llaves del coche en el naufragio, aparcado en la capital catalana, por lo que tendrían que esperar hasta que les llegara una copia.

La pareja, de la que por error se dijo en un principio que eran un matrimonio santanderino, viajaba en el crucero con un grupo de amigos de diferentes partes de España, que se dispersaron tras el accidente, y ambos llegaron este domingo a El Prat.

Según han explicado en declaraciones a Europa Press, con este grupo de amigos salieron desde Barcelona en el crucero y, al producirse el accidente, "cada uno corrió para un lado", coincidiendo ellos dos, que ya hicieron el viaje de regreso hasta la capital catalana y de allí a Torrelavega en coche.

Alfredo Herreros era el que tenía el viaje "apalabrado" con el grupo de amigos, pero el viernes se quedó una plaza libre y llamó a Purificación para que se uniera a ellos.

Después de la terrible experiencia, se encuentran bien, aunque afectados y muy cansados: "La cosa se puso muy fea", ha contado Alfredo, pero ha resaltado que consiguieron salir.

Un cansancio que se explica por los tres días que llevan sin dormir "absolutamente nada" y por el enorme esfuerzo físico y mental que ha supuesto el accidente y los viajes que han realizado en tan poco tiempo.

Ambos llegaron este domingo a El Prat de Barcelona procedentes de Roma con un primer grupo de cincuenta afectados, que anunciaron su intención de presentar una denuncia conjunta contra la compañía.

En declaraciones a los medios que les esperaban a su llegada a Barcelona, criticaron que la evacuación del barco fue "muy lenta" y que algunos de ellos tuvieron que tirarse al agua para salvar la vida al ver que la embarcación se volcaba.

Purificación relató que ella y Alfredo subieron en el penúltimo bote salvavidas y afirmó que "la tripulación no sabía manipularlos y bajarlos al agua, hubo gente que se tiró al mar, otros se colgaron de las lámparas" y cuando pudieron salir del barco, estaba bastante hundido.

"Primero dijeron que era un fallo técnico de los generadores, y luego fueron improvisando sobre la marcha, ya que la tripulación estaba también asustada; hubo mucha descoordinación y miedo, había gente en silla de ruedas y con bebés", explicó.

Los afectados aterrizaron en Barcelona con la misma ropa que llevaban en el momento del siniestro, cuando asistían a una cena en el crucero y "sin documentación, ni teléfono, nada", relató.

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