Actualizado 23/09/2015 15:06 CET

Emmanuel Carrère escruta el mensaje del Cristianismo en 'El Reino'

Emmanuel Carrère
EUROPA PRESS

   "Tengo un sentimiento de intimidad y cercanía con el Cristianismo, que no es incompatible con ser agnóstico", ha dicho

   BARCELONA, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El escritor parisino Emmanuel Carrère escruta el "mensaje tan subversivo y revolucionario" del Cristianismo en su novela 'El Reino' (Anagrama), una historia en la que mezcla una crisis personal con el descubrimiento de la fe religiosa, y que le sirve para tejer grandes reflexiones sobre este dogma, del que se confiesa agnóstico.

   "Hablo más de la apología de la debilidad del Cristianismo que no de la resurrección y la virgen", ha aclarado Carrère este miércoles en rueda de prensa, donde ha añadido que su novela se centra en el mensaje de la condición humana aportado por el Cristianismo que ha dado lugar a una institución tan perdurable como la Iglesia.

   En la novela, el autor desgrana su vivencia de crisis personal --con abuso del alcohol y desamor como ingredientes-- y la entremezcla con la historia de Pablo El Converso y Lucas el Evangelista, en una sucesión de personajes, episodios y reflexiones sobre el mensaje transgresor del Cristianismo.

   El autor, que ha tardado siete años en escribir esta historia, después de que le rondara hace 20 años por la cabeza, ha explicado que la novela surgió a raíz de una vivencia personal "un poco rara" relacionada con el Cristianismo.

    Inicialmente, el proyecto debía convertirse en serie televisiva, pero el gran interés de Carrère por el asunto le hizo optar por una novela de la que él fuera el "capitán de a bordo" sin depender de la intervención de diversos guionistas.

   El narrador de la historia es el propio Carrère, pero el hilo conductor son las Cartas de San Pablo, donde ha hallado una "mezcla de teología, conflictos humanos y vehemencia"; y su labor ha consistido en hacer una selección entre lo más mitológico y lo que realmente sucedió y tiene acento de verdad, ha dicho.

   Personalmente, se ha manifestado más cerca del escepticismo y agnosticismo que del ateísmo, pero ha añadido: "Tengo un sentimiento de intimidad y cercanía con el Cristianismo, no es incompatible con ser agnóstico".

   La escritura de este libro ha sido para Carrère una "experiencia larga, apasionante y feliz", que ha lamentado casi haber concluido y no descarta, si en los próximos 20 años sigue vivo retomarla de algún modo, ha bromeado.

LA PUJANZA DEL BUDISMO Y LA MEDITACIÓN

   Sobre la pervivencia del Cristianismo, ha pronosticado que aunque ésta tiene la sabiduría de una religión antigua, hay otras muy pujantes en Occidente --"terreno del racionalismo y pasión por la filosofía de las luces"-- que no son tan dogmáticas.

   Ha puesto como ejemplo el Budsimo, del que la meditación ha penetrado mucho en la sociedad occidental y, de hecho, ha subrayado que la meditación ha ocupado en gran parte el papel que tenía la oración cristiana cuando esta religión era más pujante.

   Otra de las religiones en auge en Occidente enumeradas por Carrère es el Islam, del que ha recordado que se lleva cinco siglos con el Cristianismo; y ha deseado que en cinco siglos esta religión "viva la situación de tolerancia y pacifismo" del Cristianismo.