Archivo - Fachada del Palacio de Justicia de Catalunya, sede del TSJC y de la Audiencia de Barcelona - DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS - Archivo
BARCELONA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -
El acusado de matar a un hombre en Sant Andreu de la Barca (Barcelona) el 11 de mayo de 2020, cuyo cadáver no ha aparecido, se sentará en el banquillo del tribunal del jurado de la Audiencia de Barcelona a partir de este lunes.
Según el escrito de acusación de la Fiscalía consultado por Europa Press, el acusado y la víctima se conocían desde hacía tiempo y les unía una relación personal y comercial relacionada con el tráfico de marihuana.
Según el Ministerio Público, el acusado tenía una deuda económica con la víctima, un hecho que había causado "desavenencias" entre ellos desde 2019.
Tras varios intentos por parte de la víctima de comunicarse con el procesado, el día de los hechos consiguió que le respondiese al teléfono y, tras mantener una discusión, se citaron en una nave industrial alquilada por el procesado con el fin de saldar la deuda.
Cuando la víctima llegó al lugar, realizó una llamada perdida al procesado para que le dejase entrar con su vehículo al interior de la nave; esta es la última actividad que realizó con su teléfono móvil, que se apagó al día siguiente tras quedarse sin batería.
La Fiscalía sostiene que el 11 de mayo el acusado "acabó, de forma no determinada, con la vida" de la víctima y posteriormente abandonó la nave con su furgoneta con destino a Gavà (Barcelona) portando el móvil del fallecido, que dejó "en un lugar indeterminado".
NI COCHE, NI MÓVIL, NI CUERPO
Hasta la fecha no se han recuperado ni el vehículo de la víctima, ni su coche, ni tampoco su cadáver.
El Ministerio Fiscal acusa al único sospechoso de un delito de homicidio y pide para él 15 años de prisión, inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, 5 años de libertad vigilada y que no pueda acercarse a los familiares de la víctima.
En el juicio, que se alargará hasta el 23 de febrero, está previsto que desfilen por la sala del jurado numerosos testigos, entre ellos, amigos de la víctima que estaban al corriente de las desavenencias con el acusado por el impago de una deuda.