BARCELONA 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los bosques de encinas de la Península Ibérica están en progresión y han frenado el crecimiento de al menos el 63% de los pinares, según constata un estudio realizado por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (Creaf) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).
El trabajo, que publica la revista 'Global Ecology and Biogeography', precisa que la expansión de los encinares en el sotobosque de los pinares "ahoga" la germinación y el establecimiento de los nuevos individuos de al menos cinco especies diferentes de pinos.
Esta situación, favorecida por el cambio climático, hace que el estudio augure un escenario "muy poco favorable" para algunas de estas especies, que sufrirían en mayor medida las consecuencias de un incremento de sequías e incendios.
La expansión de las encinas afecta especialmente al pino carrasco, el pino piñonero, el pino albar, el pino laricio y el pino rodeno, ha precisado el Creaf en un comunicado, que subraya que las tendencias más negativas se producen en áreas de montaña en las especies de pino albar y laricio --los menos adaptados a los incendios--.
El trabajo asegura que el crecimiento de los encinares está relacionado con el abandono de la explotación y la gestión forestal durante las últimas décadas.
Adicionalmente, el cambio climático permite a los encinares expandir su distribución hacia zonas más altas y frías, aunque no lo hagan en las áreas más secas, si bien también subraya que este cambio es progresivo y se producirá "en las próximas décadas".