Imagen de archivo - Varios niños caminan a la salida del colegio a 23 de septiembre de 2022, en Barcelona, Catalunya (España). - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 16 May. (EUROPA PRESS) -
Las Associacions Federades de Famílies d'Alumnes de Catalunya (Affac) han criticado que el precio máximo del comedor escolar en centros educativos públicos de Catalunya "vuelve a subir por segundo año consecutivo" y que pasará de los 7,19 a los 7,60 euros diarios.
En un comunicado de este martes, han alertado de que el servicio de comedor escolar en los centros públicos "se encuentra en una situación límite que empeora año tras año" y han criticado el incremento del importe para el curso 2023-2024.
Así, han criticado que el precio pasará de los 7,19 euros a los 7,60 en el caso de alumnado esporádico y de los 6,54 euros a los 6,91 para el alumnado fijo.
Ha apuntado que el precio "se había mantenido congelado hasta el curso 2020-2021, año en que se inició el aumento progresivo y exponencial de este servicio", y ha indicado que desde entonces el precio máximo del comedor se ha encarecido un 12%, pasando de 6,80 euros a 7,60 en 4 años.
Affac ha considerado "inadmisible que la Conselleria de Educación no incorpore ningún factor corrector en el cálculo máximo del comedor para proteger a las familias de la inflación", pero que el porcentaje destinado a los beneficios de las empresas se mantiene.
Asimismo, Affac ha señalado que algunos consejos comarcales "continúan presionando a las asociaciones de familias con la permisividad de Educació para impedir de las familias gestionen el servicio" de comedor.
CONSELLERIA
Fuentes del departamento de Educación de la Generalitat han explicado que la Conselleria actualizó el 9 de marzo el precio máximo de los comedores para que el servicio se preste en condiciones de máxima calidad, pero que "el coste se ha visto afectado por el incremento de precios generalizado y de alcance mundial".
Así, las mismas fuentes han informado de que "no incrementar el precio podría comportar automáticamente una pérdida de calidad del servicio, por inviabilidad económica".
"Hay que asegurar la calidad alimentaria y velar por la calidad educativa del odio de mediodía, manteniendo las ratios de alumnos por monitor y el personal cualificado. El precio máximo debe recoger el coste real del servicio, que incluye la comida y el monitoraje", han remarcado.
En este sentido, han asegurado que la "Administración no puede favorecer la precarización de un sector laboral como el monitoraje", y han indicado a que se trata de un tope máximo de precio y que las empresas prestadoras del servicio y la entidad contratante.
Por último, han indicado que el departamento sigue financiando ayudas individuales de comedor y defienden que este curso la Conselleria ha concedido un 5% más de becas comedor que el año anterior.