BARCELONA 4 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Generalitat revisará de forma individualizada el expediente de cada uno de los 33.000 beneficiarios de la renta mínima de inserción (RMI) durante agosto y septiembre, citándoles a través de las oficinas de trabajo para validar su situación actual y combatir el fraude.
En un comunicado, la Conselleria de Empresa y Empleo ha argumentado que esta prestación --conocida también como PIRMI y creada en 1990-- se ha "desvirtuado" en los últimos años, al ser indefinida y, en algunos casos, superar por mucho el salario mínimo interprofesional, ha "llegado a desincentivar" la búsqueda de empleo por parte de sus preceptores.
Por ello, este agosto ha empezado a abonar la ayuda a través de un cheque nominal que el perceptor recibe en su domicilio y puede cobrar o ingresar, previa acreditación, en su entidad bancaria, lo que sustituye la transferencia bancaria que se hacían hasta julio.
Para combatir el fraude, también actualizará las condiciones de acceso a la RMI incluidas en la Ley de Acompañamiento de Medidas Fiscales y Financieras de 2011, recientemente aprobada por el Parlament.
Así, podrán acceder a esta ayuda las personas que residen de forma permanente en Catalunya cuando la perciben y que llevan dos años de residencia continuada en Catalunya, y sólo se abonará un importe máximo equivalente al salario mínimo interprofesional y durante cinco años, con algunas excepciones.
"El cobro de la RMI está garantizado para todos sus beneficiarios", ha subrayado la Conselleria, y ha destacado que es la única partida presupuestaria que ha aumentado este año, concretamente, un 30% más respecto 2010, hasta los 130 millones de euros.