El presidente del Col·legi d'Infermeres i Infermers de Barcelona (Coib), Borja Manzanares - COIB
BARCELONA, 11 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Col·legi d'Infermeres i Infermers de Barcelona (Coib), Borja Manzanares, ha defendido la necesidad de reconocer las distintas especialidades de enfermería en Catalunya, como ya hacen otras comunidades autónomas.
En una entrevista de Europa Press, ha reclamado que se distingan a nivel laboral y profesional las formaciones especializadas en salud mental, geriatría, enfermería del trabajo y familiar y comunitaria, como ya se hace con las comadronas.
Ha insistido en la importancia de la reclasificación, pasando del grupo A2 al grupo A1 en el Estatuto Marco, lo que, más allá de las mejoras salariales, permitiría que las enfermeras optasen a cargos de decisión y gestión, algo que hasta ahora "marcaba un poco los límites".
"Estamos por debajo de otras formaciones que son igualmente un grado, con el mismo número de créditos", ha apuntado, señalando que la futura reforma del Estatuto Marco podría poner solución a esta cuestión.
Si bien prefiere esperar a tener un borrador definitivo para valorarlo, entiende que el nuevo Estatuto Marco debe contener dicha reclasificación y, además, mejoras en condiciones laborales y conciliación.
SOBRECARGA DE TRABAJO
Los datos del Ministerio de Sanidad y el Consejo General de Enfermería señalan que, en Catalunya, el 55,9% de enfermeras tiene intención de abandonar la profesión en la próxima década, y que casi 9 de cada 10 enfermeras de esa comunidad siente que no puede completar sus competencias previstas por falta de tiempo.
El Coib estima que la provincia de Barcelona pierde unas 1.000 enfermeras cada año, entre jubilaciones, abandonos de la profesión y profesionales que se marchan a otras comunidades o al extranjero, y que harían falta 20.000 enfermeras adicionales en Catalunya para alcanzar el ratio recomendado por la Unión Europea.
Para solucionarlo, Manzanares defiende que habría que implementar "mejores condiciones laborales, mejores salarios, mejor conciliación, más plazas universitarias, más puestos de trabajo y bajar la carga laboral".
Reconoce que son medidas que no producirán resultados "hasta de aquí a unos años", pero las ve necesarias en un contexto de envejecimiento de la población en el que las enfermeras deberán poder ofrecer longitudinalidad y continuidad asistencial.
Admite que, al ser una profesión que trabaja por turnos y las 24 horas del día, las mejoras en materia de conciliación requieren una "solución arquitectónica compleja", pero pide que todas las partes implicadas trabajen para encontrar soluciones que satisfagan a todo el mundo.
GERIATRÍA
Preguntado por las diferencias de condiciones entre las enfermeras de las residencias geriátricas y las de salud, ha afirmado que es un "agravio".
"Nuestro ideal para la enfermera de residencia sería una enfermera especialista en geriatría, que tiene que hacer 4 años de grado más 2 años de especialidad. Por lo tanto, es una enfermera con formación de 6 años que no se rige por los convenios de salud, sino que muchas veces son convenios sociales que optan a sueldos muy bajos con cargas laborales muy elevadas", ha apuntado.
INVERSIÓN Y AVANCES TECNOLÓGICOS
Manzanares ha afirmado que siempre se necesita más dinero, pero, en palabras del presidente del comité Cairos, Manel del Castillo, lo que hace falta es ponerse a trabajar y a "Gestionar mejor".
"Ya lo dijimos en la Comisión de Salud del Parlament en abril. Invertir en enfermería es una decisión económicamente inteligente, porque nosotros hablamos de prevención y de promoción. Y, cuando hablamos de prevención y de promoción, eso tiene un retorno más positivo. Hay trabajos que calculan que por cada 2 euros invertidos se devuelven 14", ha señalado.
Asimismo, ha dicho que no teme el auge de la inteligencia artificial: "Nosotros hacemos algo tan humano como cuidar. Que una IA tenga la empatía y el tacto que tiene un ser humano, lo vemos complicado, al menos de momento".