BARCELONA 13 Jul. (EUROPA PRESS) -
La niña de 3 años que desde el pasado 25 de junio permanece ingresada en un hospital de Barcelona por presuntos malos tratos de sus padres "evoluciona bien" de sus lesiones, según informó a Europa Press un portavoz del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.
La menor, que sufre una pancreatitis causada por la fractura de dos costillas, podría salir del centro dentro de unos días, aunque no volverá con sus padres, que ayer ingresaron en prisión por orden del Juzgado de Instrucción número 5 de L'Hospitalet de Llobregat.
Tras el ingreso en la cárcel de sus dos progenitores, la Generalitat, que ha asumido la tutela de la menor, estudiará si Ruth puede vivir con su familia --su tía materna reclamó ayer la custodia-- o va a vivir con una familia de acogida o a un centro de acogida.
La niña ingresó tras presuntamente haber sido maltratada por su padre, Limber Natalio E.C., de 25 años y nacionalidad boliviana. La menor ingresó en el hospital el pasado 25 de junio con síntomas de dolor abdominal.
Al parecer, el padre y la madre, Gaby T.M., escondieron los presuntos malos tratos a los médicos y habían ingresado a la niña con un nombre falso, cambiando de orden sus apellidos, para dificultar que se descubrieran los hechos.
Sin embargo, pocos días después, el 30 de junio, la madre denunció a su pareja por supuestos malos tratos a ella, por lo que el Juzgado de guardia dictó una orden de alejamiento contra el padre para impedirle acercarse a su compañera y a la niña, así como una orden de detención. Sin embargo, los resultados de las pruebas realizaron a la niña hicieron sospechar que el padre podría agredir también a la niña.
El hombre se escondió durante una semana, hasta que el lunes por la mañana los Mossos le detuvieron en L'Hospitalet, donde se había trasladado a vivir el pasado mes de junio con su familia.
Un portavoz del centro hospitalario explicó a Europa Press que los padres de la niña la llevaron directamente al centro, sin pasar previamente por ningún centro de asistencia primaria. Inmediatamente los médicos sospecharon de un posible maltrato, por lo que la niña fue sometida a pruebas y exploraciones complementarias, a parte de el tratamiento para curarse de las lesiones.
Los resultados de las pruebas complementarias se conocieron el 5 de junio y evidenciaron los malos tratos. A continuación, se activó el protocolo previsto en estos casos y se avisó al juzgado y a la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) de la Generalitat.