BARCELONA, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un total de 56 de los 163 identificados este jueves de madrugada durante el desalojo de plaza Catalunya tenía antecedentes por desobediencia y desórdenes y, entre todos, eran de 19 nacionalidades distintas.
En rueda de prensa, el director general de los Mossos d'Esquadra, Manel Prat, ha calificado la operación de "limpia y ejemplar", en la que no se produjeron enfrentamientos entre policía y acampados, y ha considerado que el dispositivo funcionó porque se desplegó una gran cantidad de agentes: 550 policías por unos 200 acampados.
Según Prat, un despliegue de efectivos "necesario" ante la voluntad de resistencia que habían manifestado los acampados tras fracasar las negociaciones con el Ayuntamiento de Barcelona para lograr que optaran por marcharse por su propio pie a cambio de instalar un punto de información en la plaza.
Prat ha indicado que los acampados que permanecían en plaza Catalunya no eran del movimiento 15-M, que se había desmarcado de los irreductibles tras acordar en asamblea que se iban, y entre los que quedaban había indigentes, personas con trastornos psiquiátricos y toxicómanos, y que todos tenían "un punto de marginalidad".
Además de los 163 identificados, los Mossos denunciaron a una persona por resistencia y desobediencia, aunque en general no se tuvo que actuar "desde el punto de vista policial con contundencia", ha indicado el responsable policial.
Sobre por qué contaban con la misma fuerza policial que el día del intento de bloqueo del Parlament pese a que ese día había 3.000 indignados y esta madrugada solo 200 personas, ha argumentado que ambas actuaciones son muy diferentes, y que si tenían ese número de agentes el 15J era porque tenían que garantizar el perímetro del Parlament durante tres días de pleno y no podían utilizar a más policías.
75 TONELADAS DE ESCOMBROS
Ha elogiado el trabajo de las brigadas de limpieza del Ayuntamiento, porque había un "trabajo impresionante" por hacer, ya que recogieron 75 toneladas de escombros con 140 operarios, 29 camiones de basura y cinco grúas con cesta para desmontar las estructuras de los árboles.
Según ha recordado Prat, retornar plaza Catalunya a la normalidad costará 240.000 euros, entre el mantenimiento y la recuperación de los jardines, sin incluir la rehabilitación de las estatuas y otros elementos y el desalojo.
Ha asegurado que garantizar que el espacio no vuelva a ocuparse de manera estable con insfraestructuras es responsabilidad del Ayuntamiento, ya que las acampadas en la ciudad están prohibidas, ya que la plaza vuelve a estar abierta al público y no puede impedirse que la gente pase por allí o se quede.
Preguntado sobre por qué se quería situar a la mayoría de la prensa dentro un perímetro de seguridad, ha explicado que fue para garantizar el trabajo policial porque hay momentos en que la presencia de la prensa lo dificulta, y porque a veces los medios incitan ciertas actitudes.
Ha añadido que temían que desde las cabañas de los árboles, alguna de ellas construcciones "potentes", se pudiera hacer algún lanzamiento o llegar a encadenarse.
Ha recordado que actuaron a petición del Ayuntamiento de Barcelona después de constatar el mediodía de este miércoles que no había voluntad de limpiar la zona e irse tal y como en un principio había asegurado, y que el dispositivo duró entre las 2 horas y las 5.15, cuando se recuperó una cierta "normalidad".