Archivo - Un dron sobrevuela la zona de Sidi Ibrahim, a 14 de abril de 2023, en Ceuta (España). - Antonio Sempere - Europa Press - Archivo
CEUTA 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha confiscado en Ceuta más de 500 drones utilizados en actividades ilegales desde el año 2020, cuando, tras la pandemia, las organizaciones criminales intensificaron el uso de aeronaves no tripuladas para el transporte de sustancias estupefacientes y otros objetos ilícitos.
Las intervenciones están a cargo del Equipo Pegaso de la Comandancia de Ceuta, formada por tres especialistas en Gestión Aeronáutica y Seguridad Operacional, según han informado a Europa Press fuentes del Instituto Armado.
El grupo, completado por varios guardias civiles de distintas unidades con formación en este tipo de amenazas, se encarga de la seguridad aeronáutica, la vigilancia del espacio aéreo y el control de la aviación ligera y de los drones.
Los drones son el resultado de la búsqueda de alternativas para el tráfico ilegal con motivo de las restricciones de movilidad que ocasionó la pandemia de Covid-19. Las aeronaves no tripuladas son capaces de cruzar las fronteras para transportar droga, teléfonos móviles, baterías o cargadores.
El Equipo Pegaso dispone de sistema de detección de drones por medio de radares activo las 24 horas del día, capaces de identificar cualquier vuelo que se produzca en toda la demarcación de la Comandancia ceutí.
A estos radares se suman equipos portátiles de detección y sistemas de inhibición mediante radiofrecuencia capaces de neutralizar aeronaves no autorizadas.
La vigilancia se concentra especialmente en el perímetro fronterizo y en infraestructuras críticas como el Centro Penitenciario de Ceuta, donde se han registrado numerosos intentos de introducir drogas y dispositivos electrónicos mediante drones.
La Guardia Civil de Ceuta, además, tiene sus propios drones, que emplean como herramienta de vigilancia y apoyo operativo. Principalmente, los usan para detectar los movimientos migratorios irregulares.
Sus aeronaves no tripuladas tienen capacidad para identificar personas y leer matrículas desde hasta 500 metros. Desde la Comandancia aseguran que estos aparatos contribuyen a controlar y reducir la presión migratoria.