Archivo - Un grupo de personas a su llegada al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, a 10 de febrero de 2026, en Ceuta (España) - Antonio Sempere - Europa Press - Archivo
CEUTA 27 Jul. (EUROPA PRESS) -
Más de un millar de personas migrantes, entre adultos y menores de edad, han accedido a Ceuta durante la última semana, según ha informado la Delegación del Gobierno este lunes.
La institución ha reconocido que el incremento de las entradas en la frontera sur ha provocado una "extraordinaria presión sobre los recursos de acogida, ocasionando el colapso del sistema de protección de menores y la saturación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI)".
Fuentes de la Ciudad Autónoma han confirmado a Europa Press que actualmente 430 menores extranjeros no acompañados permanecen bajo tutela de la administración local. La cifra supone un incremento de 220 menores en apenas quince días, ya que el pasado 14 de julio la Ciudad acogía a 210.
El rápido aumento de llegadas ha obligado a reabrir el recurso extraordinario que la Fundación SAMU gestionaba en el polígono del Tarajal para ampliar la capacidad de acogida.
Mientras tanto, en el CETI sobrepasan ya su capacidad de acogida, de 512 plazas. Más de 200 personas acampan a las puertas de las instalaciones a la espera de su ingreso.
Ante esta situación, la Delegación del Gobierno ha acogido desde primera hora de este lunes una reunión de coordinación con el Ejecutivo local para analizar una crisis migratoria que ambas instituciones califican de extraordinaria.
Ambas instituciones mantienen un contacto permanente para coordinar la respuesta desde los ámbitos humanitario, asistencial y de seguridad. Aseguran que están "evaluando de forma continua las necesidades derivadas de esta contingencia con el objetivo de garantizar una atención adecuada a las personas que llegan a la ciudad".
Tanto el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, como el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, han trasladado la situación a las máximas instancias institucionales al considerar que la magnitud de la presión migratoria requiere una respuesta "extraordinaria e inmediata".