Actualizado 27/11/2020 14:07 CET

Júpiter y Saturno sobrevivirán al Sol expandido pero no saldrán ilesos

A medida que el Sol evoluciona, se convertirá en una estrella gigante roja, creciendo en tamaño hasta que haya engullido los planetas interiores.
A medida que el Sol evoluciona, se convertirá en una estrella gigante roja, creciendo en tamaño hasta que haya engullido los planetas interiores. - ROEN KELLY

   MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El Sol evolucionará dramáticamente a medida que envejece, aumentando hasta un tamaño que envuelve las órbitas de Mercurio, Venus y la Tierra y perdiendo casi la mitad de su masa.

   Los planetas exteriores --como Júpiter y Saturno-- sobrevivirán a esta evolución proyectada a 7.000 millones de años, pero no escaparán ilesos: dado que la atracción gravitacional de la masa del Sol es lo que gobierna las órbitas de los planetas, la pérdida de peso de nuestro Sol hará que los planetas exteriores se alejen aún más, debilitando su anclaje a nuestro sistema solar.

   Simulaciones numéricas sobre este probable desenlace de nuestro sistema lideradas por Jon Zink, de la Universidad de California en Los Ángeles, han explorado lo que sucede con nuestros planetas exteriores después de que el Sol consuma los planetas interiores, pierda la mitad de su masa y comienza su nueva vida como una enana blanca, informa la American Astronomical Society (AAS).

   Zink y sus colaboradores muestran cómo los planetas gigantes migrarán hacia afuera en respuesta a la pérdida de masa del Sol, formando una configuración estable en la que Júpiter y Saturno se asientan en una resonancia de movimiento medio de 5:2. Así, Júpiter orbitará cinco veces por cada dos órbitas de Saturno.

   Pero nuestro sistema solar no existe de forma aislada; hay otras estrellas en la galaxia, y una pasa cerca de nosotros aproximadamente cada 20 millones de años. Zink y sus colaboradores incluyen los efectos de estas otras estrellas en sus simulaciones. Demuestran que dentro de unos 30.000 millones de años, los sobrevuelos estelares habrán perturbado nuestros planetas exteriores lo suficiente como para que la configuración estable se vuelva caótica, lanzando rápidamente a la mayoría de los planetas gigantes fuera del sistema solar.

   El último planeta en pie se quedará por un tiempo más. Pero dentro de 100.000 millones de años, incluso este último planeta restante también será desestabilizado por sobrevuelos estelares y expulsado del sistema solar. Después de su desalojo, los planetas gigantes deambularán independientemente por la galaxia, uniéndose a la población de planetas que flotan libremente sin anfitriones.

   La combinación de pérdida de masa solar y sobrevuelos estelares conducirá a la completa disolución del sistema solar, según estas simulaciones.