31 de marzo de 2020
 
Actualizado 26/02/2020 16:29:40 +00:00 CET

La guerra nuclear puede devastar EEUU, incluso sin adversario atómico

Bombardero estratégico B52
Bombardero estratégico B52 - US STRATEGIC COMMAND

   MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Estados Unidos solo podría usar una fracción de sus armas nucleares de manera segura, sin matar a sus propios ciudadanos con una serie adversa involuntaria de efectos ambientales en cascada.

   Un nuevo estudio --liderado por Joshua M. Pearce, de la Universidad Tecnológica de Michigan-- determina el denominado límite pragmático nuclear, donde las consecuencias físicas negativas directas del uso de armas nucleares son contrarias a los intereses nacionales, suponiendo que todas las incógnitas sean conservadoramente optimistas.

El único efecto considerado es el invierno nuclear ("otoño nuclear" en los límites bajos de armas) y los efectos resultantes en la nación agresora. Primero, se prueba la capacidad de los límites bajos de armas nucleares para mantener la disuasión en el peor de los casos de ataque a la nación más poblada.

   En segundo lugar, la capacidad de las naciones agresoras para subsistir se evalúa sin comercio e industria como resultado de un ataque nuclear que causa el "otoño nuclear" (déficit agrícola global del 10%). Tercero, se analiza el caso de una nación agresora rica en el mejor de los casos, con abundante tierra cultivable, en la que se analiza devastación e impactos económicos dados en escenarios de 7.000, 1.000 y 100 armas nucleares.

   Los resultados, publicados en MDPI Open Access, encontraron que 100 ojivas nucleares son adecuadas para la disuasión nuclear en el peor de los casos, mientras que el uso de más de 100 armas nucleares frente a cualquier país agresor (incluido el mejor posicionado estratégicamente para manejar las consecuencias involuntarias) incluso con suposiciones optimistas (incluida ninguna represalia) causaría un daño inaceptable a la propia sociedad estadounidense.

   Por lo tanto, 100 ojivas nucleares es el límite pragmático y el uso de fondos gubernamentales para mantener más de 100 armas nucleares no parece ser racional, concluye el estudio. Estados Unidos posee actualmente más de 3.000 de estas armas.