MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -
Las especies de mamíferos con mayores diferencias de tamaño en la edad adulta tienen más probabilidades de persistir en una región nueva y convertirse en invasoras.
Esta es una de las principales conclusiones de un trabajo liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y cuyos resultados, según han señalado los expertos, servirán para predecir y prevenir futuros problemas con la introducción de especies.
Los científicos han tratado de identificar características generales que permitan clasificar especies como probables invasoras. "Para mejorar nuestra capacidad de detectar posibles invasoras es necesario ir más allá del estudio de características promedio y considerar también la variabilidad entre individuos", ha explicado la investigadora del CSIC Manuela González.
MEJORAR LA REINTRODUCCIÓN DE ESPECIES
Desde el momento en que el hombre empezó a descubrir y conquistar nuevos continentes, llegaron animales y plantas a regiones donde no habían estado antes. "La mayoría de estas especies exóticas desaparecieron rápidamente, pero otras se establecieron e, incluso, se expandieron, convirtiéndose en especies invasoras que pueden ocasionar grandes daños económicos y ambientales.
Por ejemplo, en Australia, los conejos fueron introducidos desde Europa y han devastado grandes áreas de tierras fértiles, causando millones de dólares en daños a cultivos cada año y la extinción de especies nativas. En Europa se conocen unas 13.000 especies invasoras, que generan más de 12 millones de euros en daños anualmente", asegura González.
Según los investigadores, que han analizado más de 500 introducciones de mamíferos exóticos por todo el mundo (97 especies en total), la variabilidad puede ser sinónima de éxito a la hora de persistir porque significa mejor adaptación a distintos ambientes.
"Además, entender por qué algunas especies tienen más probabilidades de persistir que otras cuando son introducidas puede ayudar a mejorar las reintroducciones de especies en peligro de extinción", ha conccluido la investigadora. Estos resultados han sido publicados en 'The American Naturalist'.