MADRID, 18 Abr. (EUROPA PRESS) -
El 60 por ciento de los hombres adultos roncan de forma habitual mientras duermen, frente al 40 por ciento de las mujeres mayores de edad, según un estudio elaborado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
Los ronquidos se producen por las vibraciones que realiza el velo del paladar al pasar el aire durante el sueño. La mayoría de los casos reconocidos son leves y se solucionan con una simple corrección de la postura.
Sin embargo, en ocasiones pueden ser un síntoma de determinados problemas de salud, entre los que sobresale el conocido como síndrome de apnea del sueño, padecido actualmente, según estimaciones de los neumólogos, por el 2 por ciento de las mujeres y en torno al 4 por ciento de los hombres adultos, lo que arroja una cifra de aproximadamente un millón de afectados en España.
En el caso de la apnea del sueño, los ronquidos adoptan una característica muy llamativa, pues suelen ser estentóreos y poco regulares. Según el doctor Antonio Jiménez, experto en trastornos del sueño y miembro de la SEPAR, "es como si de pronto el individuo, que en realidad lleva sin respirar diez o más segundos, se diera cuenta de que necesita inhalar aire e intentara atraparlo todo en un instante".
Estos sonidos estrepitosos y un tanto extemporáneos hacen aconsejable ponerse en manos del médico, pues la apnea del sueño, además de provocar una excesiva somnolencia al día siguiente, se ha relacionado con problemas de hipertensión, trastornos cardíacos y una probabilidad de sufrir accidentes de tráfico que multiplica por seis la de un conductor normal.
CONSUMO DE ALCOHOL Y TABACO.
Entre los factores que favorecen el ronquido se encuentran la obesidad, el consumo de alcohol, tabaco o tranquilizantes, y las alteraciones de las fosas nasales como desviación de tabique, pólipos o rinitis. Asimismo, en niños pueden estar propiciados por la hipertrofia de amígdalas y adenoides, conocidas popularmente como anginas y vegetaciones.
El doctor Antonio Jiménez reiteró que los ronquidos se dan con mucha más frecuencia en hombres que en mujeres, aunque no se sabe muy bien por qué. "En las unidades del sueño --señala--, la proporción es de 10 a 1 a favor de ellos, pero esto puede obedecer a que la mujer empuje más a su marido a acudir a este tipo de unidades o simplemente que él ronque más y más fuerte y no oiga a su pareja. Además, por algún motivo que tampoco conocemos, durante la edad fértil la mujer tiene menos problemas respiratorios, pero una vez llega a la menopausia empieza a roncar más".
En cambio, los expertos saben que los ronquidos guardan una estrecha relación con la postura. Así, resultan más habituales en quienes se acuestan boca arriba que en quienes lo hacen boca abajo o de lado, y por eso los grandes roncadores suelen dormir mirando al techo.
La explicación médica se encuentra en que, durante el sueño, la relajación muscular hace que la mandíbula descienda ligeramente y la boca queda entreabierta, con lo que la lengua cae hacia atrás si la persona está durmiendo boca arriba. "Eso hace que se dificulte el paso del aire y la respiración se vuelva ruidosa", concluyó el doctor Jiménez.