Actualizado 14/06/2006 9:00:10 +00:00 CET

Los ácidos omega-3 no disminuyen el riesgo de arritmias graves o mortalidad en pacientes cardiovasculares

MADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con enfermedad cardiovascular que poseen un defibrilador cardioversor implantable no tuvieron un menor riesgo de arritmias graves o mortalidad por consumir suplementos de aceite de pescado, según un estudio de la Universidad Wageningen de Holanda que se publica en la revista 'Journal of the American Medical Association' (JAMA).

Los expertos explican que la muerte cardiaca súbita da lugar al 50 por ciento de todas las muertes que se producen por la enfermedad cardiovascular en el mundo occidental. Los estudios epidemiológicos indican que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga n-3 (AGPI omega-3) a través de pescado o aceite de pescado está asociado con una reducción de la mortalidad cardiovascular, posiblemente al reducir la susceptibilidad a las arritmias cardiacas.

Los científicos evaluaron el efecto de los AGPI omega-3 procedentes de pescado sobre la incidencia de arritmia ventricular recurrente y todos los tipos de mortalidad en un ensayo con pacientes que poseían un defibrilador cardioversor implantable, un dispositivo que corrige el ritmo cardiaco anormal.

El estudio se realizó en 26 clínicas de cardiología de toda Europa e incluyó a 546 pacientes con el dispositivo y dos tipos graves de arritmia, taquicardia o fibrilación ventricular. Los pacientes recibieron de forma aleatoria dos gramos diarios de aceite de pescado en cápsulas o bien placebo durante un periodo medio de 356 días.

En total, 75 pacientes (un 27 por ciento) del grupo que tomó aceite de pescado y 81 pacientes (el 30 por ciento) del que tomó placebo recibieron tratamiento mediante el defibrilador cardioversor implantable para su taquicardia o arritmia ventricular. La supervivencia sin episodios no se vio mejorada de forma sustancial en el grupo que tomó aceite de pescado.

Los autores concluyen que los resultados del estudio no muestran un efecto protector fuerte procedente del consumo de AGPI omega-3 del aceite de pescado frente a la arritmia ventricular en pacientes que poseen los dispositivos.