MADRID, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzará a las 1:02 horas del
próximo domingo (hora española) su primera misión a la Luna,
'SMART-1', con el fin de analizar la composición mineral del
satélite. El lanzamiento será a bordo de un 'Ariane-5' desde la base
de Kourou, en la Guayana Francesa, y se espera que la sonda, la
primera en utilizar el sistema de propulsión solar eléctrica, llegue
al satélite en diciembre de 2004.
La sonda estudiará la superficie lunar en el espectro visible,
con infrarrojos y con rayos X. Así, mediante la micro-cámara compacta
Asteroid-Moon Micro-Imager Experiment (AMIE) se recogerán imágenes en
varios colores y diversidad de ángulos para elaborar la topografía
del satélite, fotografiando por ejemplo el Polo Sur, oculto a los
rayos solares, donde se cree que hay agua helada.
En cuanto al espectrómetro de infrarrojos, se encargará de
analizar los minerales de la superficie lunar. La Luna parece gris,
pero con la luz de los infrarrojos se pueden observar muchos colores,
que permiten ver la diferencia de los minerales formados por la
actividad volcánica. Asimismo, el instrumento de rayos X permitirá
conocer los componentes químicos de la Luna y su relación con la
Tierra.
Los científicos creen que la Luna se formó a partir de un choque
de un objeto del tamaño de Marte contra la Tierra hace 4.500 millones
de años. Con este instrumento de rayos X se podrá saber si realmente
ocurrió así, o si se produjeron varios impactos que formaron la Luna
o cuál era la composición de la Tierra entonces.
UNA MISION DE EXPERIMENTOS
Pero la 'SMART-1' es también una misión a pequeña escala para
demostrar nuevas tecnologías de satélite e instrumentos con menor
coste económico y poder utilizarlas en el futuro. Se aprobó en 2000,
por lo que ha sido la de desarrollo más rápido que se ha conseguido,
y tendrá un coste total de 110 millones de euros.
El lanzamiento se realizará con un cohete 'Ariane 5', que colocará
la sonda en una órbita geoestacionaria, y desde ahí, seis días
después del lanzamiento, mediante la propulsión eléctrica combinada
con la atracción lunar llegará a su destino. Los tres primeros meses
serán críticos para la misión, hasta que se desplieguen los
instrumentos y se comprueben las comunicaciones.
Uno de los objetivos de la misión es probar la propulsión solar
eléctrica, ya que es la primera vez que se utilizará esta fuente de
energía en una misión fuera de la órbita terrestre. Según informa la
ESA, se probará esta tecnología para preparar las misiones de
'Bepi-Colombo' a Mercurio y la misión solar 'Orbiter'.
La propulsión solar eléctrica es diez veces más eficaz que la
química y permite una menor carga y un menor coste, ya que mientras
en las misiones con combustible químico éste ocupa la mitad de la
carga, en la propulsión eléctrica es sólo la quinta parte. Este peso
aligerado se puede utilizar para transportar experimentos
científicos. Sin embargo, la velocidad que se alcanza es menor y la
sonda tardará 15 meses en llegar a la superficie lunar.
La sonda pesa 367 kilogramos, de los que sólo 19 son de carga
útil, ya que otra de las finalidades de la misión lunar es probar
instrumentos miniaturizados. Así, se transportarán instrumentos que
realizarán una docena de investigaciones.
Entre las investigaciones que se desarrollarán en la 'SMART-1',
destacan las mediciones alrededor del propio ingenio espacial para
comprobar cómo reacciona la carga útil a la propulsión eléctrica, y
verificar esta propulsión no perjudica a los instrumentos de a bordo.
Además, se realizarán comunicaciones a muy larga distancia en el
espacio interplanetario a través de radiofrecuencia de bandas X y Ka,
con un mayor ancho de banda. Estas bandas también se podrían utilizar
para recogida de datos de Marte, de Mercurio o misiones solares.
EXPERIMENTOS ESPAÑOLES: ENERGÍA Y BASE PERMANTENTE
En el grupo de instrumentos de comunicación, España se encargará
del láser para poner en contacto el telescopio del Teide (Tenerife)
con el satélite 'SMART-1', para comprobar las comunicaciones entre la
Tierra y el satélite.
Además, en el instrumento de rayos X participa el grupo dirigido
por el profesor de Geología de la Universidad de Barcelona Ignasi
Casanova. La Luna contiene el isótopo helio 3, inexistente en la
Tierra, que podría emplearse en la fusión nuclear más limpia ya que
carece de residuos radiactivos. Este isótopo es transportado por el
viento solar y sólo con una tonelada se podría producir toda la
energía que la Tierra necesita en un año.
Respecto a la industria española, Alcatel Espacio ha desarrollado
el sistema de comunicación entre el satélite SMART-1 y la Tierra y la
empresa CRISA, por su parte, ha diseñado las baterías inteligentes,
con un sistema electrónico para comprobar de forma óptima la descarga
de la batería y controlar la energía durante las fases de eclipse.
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23-Sep-2003 19:00:22
(EUROPA PRESS)
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