MADRID 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
Distintos compuestos fenólicos, antioxidantes naturales contenidos en la cerveza, el vino y el té, muestran un efecto relevante en la disminución de la proliferación de células cancerígenas, especialmente en el cáncer de mama, según los resultados del estudio "Compuestos fenólicos en el control del crecimiento celular en el caso del cáncer de mama", realizado por la Universidad de Oporto, informó hoy el Centro de Información Cerveza y Salud.
Este estudio investigó 'in vitro' el efecto de tres compuestos fenólicos, responsables de la capacidad antioxidante e instrumentos efectivos en la lucha contra el cáncer de mama. Los polifenoles investigados fueron el galato de epigalocatequina (EGCG), el xanthohumol (XN) y el resveratrol (RES), sustancias presentes en concentraciones muy significativas en el té, la cerveza y el vino tinto, respectivamente.
El xanthohumol encontrado en la cerveza fue, según la investigación, el polifenol que más redujo las células cancerígenas en el caso del cáncer de mama, mostrando sus efectos más rápidamente en concentraciones más bajas.
Por su parte, el resveratrol, contenido en el vino tinto, mostró también un efecto antiproliferación en la línea de células de crecimiento de cáncer de mama, mientras que el EGCG, contenido en el té verde, mostró un efecto inhibitorio sobre el crecimiento celular, pero menos potente.
Así, según varios trabajos científicos, aunque el consumo abusivo de alcohol es un factor importante para la proliferación de distintos tipos de cáncer, se ha comprobado que tras consumir de manera moderada cerveza, vino tinto o té, debido a los polifenoles que contienen, se podría producir un efecto protector sobre el sistema cardiovascular, algunos tipos de cáncer, protección antiviral y antialérgica.
Por tanto estos tres compuestos, en presencia de la línea celular de cáncer de mama, son capaces de reducir la proliferación cancerígena, aunque los investigadores insisten en que se necesitan más estudios científicos en humanos para concluir con rotundidad esta afirmación.
Las sustancias con actividad antioxidante presentes en la cerveza provienen fundamentalmente de las materias primas empleadas en su elaboración, concretamente, de la cáscara de la cebada malteada y del lúpulo. Destacan además, la presencia de Vitaminas del grupo B y ácido fólico están por igual en cervezas rubias, negras y sin alcohol.