MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
Altos niveles de un aminoácido, la homocisteína, podrían elevar el riesgo de sufrir un infarto, según un estudio del Colegio Universitario de Londres (Reino Unido) que se publica esta semana en 'The Lancet'. Los infartos son la tercera causa más común de muerte en los países desarrollados.
Estudios observacionales han medido las concentraciones de homocisteína en individuos sanos y han encontrado que, de media, aquellos con altos niveles en la sangre son más propensos a sufrir infartos. Pero los científicos indican que otros factores como fumar y la clase socioeconómica pueden ser responsables de la vinculación encontrada en estos estudios, lo que podría restar valor a los resultados.
Según los expertos, descubrir si la concentración de homocisteína está vinculada o no al infarto es importante ya que el ácido fólico y las vitaminas del grupo B pueden bajar su concentración.
Los científicos usaron una aproximación conocida como la aleatorización mendeliana para vencer algunos de los problemas de los factores de confusión vistos en los estudios observacionales. Se analizaron datos existentes para analizar la asociación entre el infarto y la variación común en el gen llamado MTHFR, que se sabe que influye en la concentración de homocisteína. Las personas de forma aleatoria heredan la variante (TT) del gen, que les proporciona una concentración alta en sangre de homocisteína o la variante (CC) que proporciona un menor nivel del aminoácido en su sangre.
Los autores compararon el riesgo estimado de los estudios observacionales de homocisteína y el infarto con aquellos obtenidos de los estudios genéticos de MTHFR y el infarto. Descubrieron que los individuos que portaban el genotipo TT de MFHFR tenían, como media, una alta concentración del aminoácido y un pequeño incremento en el riesgo de infarto.
Según Aroon Hingorani, uno de los principales investigadores del estudio, aunque se sabe que el ácido fólico puede reducir la homocisteína, el estudio no proporciona pruebas de que su ingestión, con o sin vitamina B, pueda reducir la concentración de homocisteína y prevenir de los infartos. Según Hingorani, muchos infartos se producen en muchas personas que no tienen la variante TT del gen y cuyos niveles de homocisteína están cercanos a la media. Para el científico, el estudio no indica que las pruebas de homocisteína o las variaciones en el gen MTHFR sean útiles para la predicción del riesgo a sufrir infarto hasta que no se concreten estos resultados en estudios posteriores.